Mayor Oreja y Arzalluz coinciden en señalar que no cabe buscar una lectura política al atentado de Zaragoza Tertulianos y políticos le daban vueltas ayer a dos preguntas: ¿Qué busca ETA matando en plena campaña y tras 46 días en silencio? ¿Cómo se traducirá en las urnas el asesinato del presidente del PP de Aragón? El ministro del Interior Mariano Rajoy hizo buena una frase acuñada de su predecesor: «ETA mata cuando puede». Mayor Oreja y Xabier Arzalluz coincidieron por una vez: a estas alturas ya no se puede buscar una «lógica» que guíe el terror de ETA.
07 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.ETA asesinaba en plena legislatura y lo sigue haciendo ante un horizonte electoral inmediato. ¿Qué busca la banda? Un puro sinsentido. Eso dicen Rajoy, Mayor y Arzalluz. «Siempre interpretamos a ETA desde mentes demócratas, que es lo que ellos combaten», explica Mayor, motivo por el que «no damos una en las predicciones de qué hará». Arzalluz razona en la misma línea: «No hay base para ver qué política llevan». Rajoy lo zanja así: «Estamos ante una organización terrorista, criminal y asesina cuyo único objetivo es hacer daño y lo hace cuando puede». Y Arzalluz concuerda: «Tocan donde pueden». El oficio de matar. ETA se ha convertido en un medio de vida. Es la tesis del presidente de la Asamblea de Madrid, Jesús Pedroche: «Son unos profesionales del asesinato y la extorsión, que reciben sumas de dinero y sólo por eso siguen matando». Cuanto peor, mejor. Una teoría que abundaba ayer en la radio: ETA busca un panorama sin medias tintas para pasar a la guerra total contra el gobierno democrático vasco. El atentado intentaría contribuir a una derrota del PNV, para hacer lehendakari a Mayor y subir el listón de la barbarie. El PP recibirá más votos. El PP está aportando los héroes civiles que mueren en las calles, y eso abrillanta sus siglas. Los observadores coinciden en que subirá. Mayor asoció ayer el atentado y los votos y recalcó que «los vascos tienen una oportunidad que no tienen los demás españoles para responder en las urnas a ETA». Caída libre de EH y subida del PNV. Antes del espanto de Zaragoza, algunas encuestas decían que EH perdería la mitad de sus 14 escaños. El atentado puede hundir aún más a la coalición de Otegi. El PNV acogerá a los disidentes de EH, nacionalistas radicales hastiados del baño de sangre.