El paso por Haika sirve como entrenamiento a los futuros terroristas etarras Haika («levantarse», en euskera) nació el 22 de abril de 2000 en la localidad francesa de Cambo Les Bains, durante unos encuentros en los que participaron más de 20.000 jóvenes vascos de ambos lados de la frontera. En aquella reunión se materializó la fusión de la organización radical Jarrai y la francesa Gazteriak en un proceso constituyente que sus protagonistas llamaron «Amaiur». El objetivo de la nueva formación era «ofrecer a la juventud una alternativa en torno a la independencia y el socialismo». Sin embargo, el Ministerio del Interior revela que Haika se ha convertido en el «semillero» de la nueva ETA surgida después del final de la tregua.
06 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.«El paso por Haika y la kale borroka es el bautismo de fuego y la escuela de los terroristas de ETA», según Interior. David Pla, apresado cuando intentaba formar un comando en Zaragoza, fue el máximo responsable de Jarrai. Igor Solana y Harriet Iragi, los dos etarras del desarticulado comando Andalucía, también pasaron por las filas de la organización juvenil. El jefe del desmantelado comando Ttotto de Guipúzcoa, Iñigo Guridi, militó en Jarrai-Haika. Según el Ministerio del Interior, todos los nuevos etarras procedentes de Haika recibían órdenes del jefe de los comandos operativos de ETA, Francisco Javier García Gaztelu, Txapote, detenido el pasado febrero en Francia. Fuentes de la Fiscalía de la Audiencia Nacional destacaron que la operación es fruto de una «amplia recopilación de documentos procesales incautados a miembros de ETA y a los autores de los atentados callejeros». El trabajo comenzó en 1992 con la caída en Bidart (Francia) de los miembros del colectivo Artapalo que dirigían ETA. Haika, como antes Jarrai y en un principio los llamados grupos Y, tiene una estructura «perfectamente jerarquizada y coordinada», y una relación estrecha con la banda terrorista, que los considera «elementos fundamentales de apoyo a su estrategia». Los cachorros de ETA están dirigidos por un responsable en cada una de las tres provincias vascas y en la navarra. Ellos son los que mandan ejecutar los atentados callejeros siguiendo el criterio de ETA. Por eso, cuando los detenidos comiencen a pasar a disposición del juez Garzón, la Fiscalía de la Audiencia Nacional reclamará su ingreso en prisión sólo por un presunto delito genérico de pertenencia a banda terrorista.