José Ramón Rekalde se recupera tras una operación que apenas le dejará secuelas

AGENCIAS SAN SEBASTIÁN

ESPAÑA

El ex-consejero vasco tiroteado por ETA fue intervenido durante cinco horas y media y sólo sufrirá alguna molestia al hablar La operación practicada ayer a José Ramón Rekalde, la última víctima de ETA, resultó un éxito, después de más de cinco horas de trabajo, realizado por el equipo médico del hospital Nuestra Señora de Aránzazu de San Sebastián. Rekalde, a quien se le extrajo la bala que tenía alojada en la mandíbula, fue ingresado posteriormente en la Unidad de Cuidados Intensivos, entubado y con ventilación asistida. Según el último parte médico, su pronóstico sigue siendo «grave», aunque la intervención, «en principio, no tiene por qué dejarle secuelas». Durante todo el día, en el hospital se recibieron numerosas visitas y muestras de apoyo.

15 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Tras cinco horas y media de intervención, el equipo dirigido por el cirujano maxilo-facial José Antonio Arruti consiguió extraer la bala que José Ramón Rekalde tenía alojada en la mandíbula, tras el atentado que sufrió el miércoles. Posteriormente, los médicos trataron de recomponerle la mandíbula. Según explicó el consejero vasco de Sanidad, Gabriel Inclán, el paciente fue «trasladado tras la intervención quirúrgica al Servicio de Medicina Intensiva del mismo hospital, entubado y con ventilación asistida», donde permanecerá ingresado hasta que los médicos lo consideren oportuno, una vez haya bajado el edema. Su pronóstico sigue siendo grave, aunque, según destacó el consejero de Sanidad, la operación ha sido minuciosa y, «en principio, no tiene por qué dejarle secuelas». De todas formas, no descartó «alguna dificultad para poder hablar, pero esperemos que no». Tampoco descartó, por el momento, que José Ramón Rekalde no tenga que ser sometido a otro tipo de intervenciones quirúrgicas, una vez haya pasado lo más grave. Muestras de afecto A lo largo de toda la mañana y de primeras horas de la tarde, numerosos representantes políticos se acercaron hasta el hospital para mostrar su apoyo a la familia de Rekalde e interesarse por el estado del herido. Entre otros, acudieron al centro sanitario el secretario general de los socialistas vascos, Nicolás Redondo Terreros, acompañado por otros cargos del partido, como Jesús Egiguren y Rosa Díez. También se personaron el lehendakari Ibarretxe junto a otros consejeros vascos; la presidenta del PP en Guipúzcoa, María San Gil, y el alcalde de San Sebastián, Odón Elorza. La mujer de Rekalde, María Teresa Castells, arropada por tres de sus hijos, participó en una concentración a las puertas del hospital, a mediodía.