Invasores de Marte

Marcos Pérez marcos@casaciencias.org

ESCUELA

Al contrario que otros exploradores, «Curiosity» carece de paneles solares. En su lugar utiliza el calor que desprende la desintegración radiactiva del plutonio para calentar los instrumentos y producir electricidad durante todo el tiempo que dure la misión
Al contrario que otros exploradores, «Curiosity» carece de paneles solares. En su lugar utiliza el calor que desprende la desintegración radiactiva del plutonio para calentar los instrumentos y producir electricidad durante todo el tiempo que dure la misión NASA

El aterrizaje de un laboratorio móvil trae de nuevo a la actualidad la exploración interplanetaria

26 sep 2012 . Actualizado a las 13:57 h.

El pasado 6 de agosto, tras viajar más de 8 meses por el espacio interplanetario, Mars Science Laboratory llegaba a Marte. En el centro de control de la NASA, los responsables de la misión vivieron con ansiedad los 7 minutos que duró el aterrizaje, una compleja operación que culminó con una grúa suspendida en el cielo depositando suavemente el rover Curiosity sobre el pedregoso suelo marciano. Este vehículo, del tamaño de un utilitario, es un auténtico laboratorio rodante equipado con una decena de instrumentos diseñados específicamente para esta misión.

A lo largo de los próximos dos años, Curiosity recorrerá varios kilómetros hasta la falda del monte Aeolis, una mole sedimentaria de más de 5 kilómetros de altitud situada en el centro de un gran cráter cerca del ecuador del planeta. Una vez que prácticamente se ha descartado que Marte esté habitado, el objetivo de Curiosity será analizar la multitud de capas geológicas que quedan a la vista en esta montaña para averiguar si la meteorología, la química y la geología marcianas fueron en el pasado compatibles con la presencia de vida. Y en qué medida podrían serlo en el futuro. Además, sus datos permitirán evaluar las dificultades a las que se enfrentaría un hipotético viaje tripulado, un tipo de misión que por el momento todavía no se ha planteado formalmente.

COMUNICACIÓN CON LA TIERRA

La llegada de Curiosity a Marte se convirtió en un gran evento con repercusión en todo el mundo, y especialmente en nuestro país en parte debido a que por primera vez en una misión de estas características científicos e ingenieros españoles son responsables de uno de los experimentos. Se trata de la estación meteorológica, cuyo diseño y construcción fue liderado por un equipo del Centro de Astrobiología en Madrid. Aunque durante el aterrizaje resultó dañado uno de los anemómetros que ayudan a medir con precisión la velocidad y dirección del viento, el resto de los instrumentos están funcionando a la perfección.

Curiosity recibe instrucciones diarias desde el centro de control en la Tierra que coordina sus desplazamientos, decide qué experimentos se realizan cada jornada y recibe los datos que se van generando. Debido a la distancia entre ambos planetas, las comunicaciones tienen un retardo de 14 minutos, y solo son posibles cuando alguno de los dos satélites de la NASA que orbitan alrededor de Marte se encuentra en la vertical del vehículo.

La misión también está desplegando una intensa actividad en las redes sociales, canalizando a través de su página web y de la cuenta en Twitter @MarsCuriosity información, videos e imágenes recogidas tan solo unas horas antes.