Las mareas ahogan al PP y al PSdeG

Domingos Sampedro
domingos sampedro SANTIAGO / LA VOZ

ELECCIONES 2016

Ed Carosía

Las coaliciones instrumentales arrebatan a los populares sus tres mayorías absolutas en las ciudades y convierten a los socialistas en tercera fuerza política en todas ellas

25 may 2015 . Actualizado a las 18:36 h.

El diálogo y los pactos poselectorales van a ser los grandes protagonistas en los próximos días para buscar fórmulas de gobernabilidad en decenas y decenas de municipios de Galicia donde la fragmentación le ganó por la mano a las mayorías absolutas. Es algo que tendrá su propia versión en las ciudades -a excepción de Vigo donde el PSOE se impuso con rotundidad-, pues las coaliciones instrumentales de diferente factura le arrebataron al PP las tres alcaldías logradas en el 2011 por mayoría absoluta (A Coruña, Santiago y Ferrol), ciudades en las que, además, las mareas le propinan un duro golpe al PSdeG, que en todas ellas se convierte en tercera fuerza.

Partido Popular

El desgaste que esperaban se convierte en debacle. El PP retrocede de forma generalizada en toda Galicia, comunidad vista en el resto de España como uno de sus principales bastiones. El desgaste adquiere proporciones de auténtica debacle en algunas de las ciudades, especialmente en A Coruña, donde el respaldo a Carlos Negreira cayó del 43 al poco más del 30 %. El PP ha dejado de ser una fuerza capaz de defender un escrutinio cercano al 40 %, que mantuvo incluso tras la crisis del Prestige, y ahora se sitúa en un 35,8 %. El presidente del partido, Núñez Feijoo, patina en su apuesta personal con candidatos como el de Santiago y especialmente la de Vigo, que solo logró retener la mitad del apoyo que tenía. El rasgo más distintivo de la caída del PP es que ni siquiera logró mantener la mayoría en Ribeira y Lalín, sus fortines cuando en el 2007 lo expulsaron de las ciudades.

Partido Socialista

En cinco de las siete ciudades deja de ser alternativa. El retroceso del PSdeG también es acusado, salvo en Vigo. Si algo demostró el partido del puño y la rosa es que, pese a salir del Gobierno central hace tres años y medio, no logra regenerarse en la oposición ni capitalizar en su favor el desgaste del PP. El PSdeG, que era un partido que se movía en una horquilla de entre el 31 y el 38 % en Santiago, Lugo y Ourense, cede posiciones en todas ellas y deja de ser la alternativa visible, pues se convierte en tercera fuerza en A Coruña, Santiago, Ferrol, Ourense, que ya lo era en Pontevedra, lo que complica mucho las cosas para que Besteiro pueda dar dentro de un año la batalla por la Xunta.

Las mareas

Un «sí» a favor de un movimiento de dimensión gallega. Las mareas están en disposición de lograr la alcaldía de A Coruña y Santiago, y quizás también de Ferrol. Para estas coaliciones el éxito es rotundo, y aunque queda por demostrar ahora su capacidad de gestión y su cohesión interna en los gobiernos que logre forma, es indudable que el éxito de este 24-M supone un «sí» rotundo a la posibilidad de formar una marea gallega -algo que ya invocaron en esta campaña dirigentes políticos como Yolanda Díaz o Xosé Manuel Beiras-, quizás no tanto para presentarse bajo esta fórmula a las elecciones generales previstas para finales de año como a las autonómicas que tendrá lugar en el 2016.

Bloque Nacionalista

El BNG empieza a perder su presencia en la Galicia urbana. Otro de los rasgos distintos de estas elecciones es la delicada situación en que queda el BNG, que si bien está en condiciones de revalidar la alcaldía de Pontevedra, lo cierto es que empieza a perder su representación en algunas ciudades. Ocurre en Ourense y también en Vigo, ciudad en la que paradójicamente ostentó la alcaldía entre 1999 y el 2003. El nacionalismo gallego pierde perfil tras este 24M y le envía al Bloque el mensaje de avanzar hacia una refundación.

Ciudadanos

La marca naranja se desdibuja en Galicia. Era una de las grandes novedades en vísperas del arranque de la campaña electoral, pero al final la irrupción del partido que dirige Albert Rivera no logró implantarse de forma clara en Galicia ni convertirse, como deseaba el PP, en una fuerza con la que entenderse para poder mantener algunas alcaldías. Ciudadanos no logra representación en las mayores ciudades: ni en Vigo, ni A Coruña ni en Santiago. Y solo acceder con cuatro ediles a las restantes.