Los casi 1.500 chavales que acaban de aprobar selectividad se empezaron a agolpar ayer en el campus para entregar sus solicitudes de ingreso en las distintas facultades
02 jul 2008 . Actualizado a las 11:49 h.María quiere ser ingeniera, y Anxo aspira a peinar el fondo de los mares hasta convertirse algún día en una especie de capitán Cousteau gallego. Con eso mismo sueña David, mientras Paulo, a su lado, habla del día en el que ascenderá al rango de «parado con título de Derecho en el bolsillo». Aunque antes de llegar al paro o al fondo del mar todos tendrán que pasar unas cuantas pruebas más. Algunas serán exigentes y les condenarán a noches de estudio concienzudo. Otras son más sencillas y solo exigen paciencia. Aunque mucha paciencia.
Podrían dar fe de ellos los cientos chavales que se agolparon durante toda la mañana de ayer ante las puertas de la oficina del campus en la que se recogen las solicitudes de ingreso en las diferentes carreras: es la cola que lleva a la Universidad, que por razones poco entendibles solo está abierta durante tres días para los más de 1.400 alumnos que han superado la selectividad. Superada la cola, quedarán por delante varios años de estudio. Y antes de eso, ver la lista de admitidos, que se conocerá el día 18.