La tecnología llega en carro

Elisa Álvarez González
ELISA ÁLVAREZ SANTIAGO

EDUCACIÓN

EMILIO FORXÁN

Decenas de colegios gallegos no pueden conectarse a Internet porque todavía disponen de telefonía rural «Estimado mestre... os colexios de educación infantil e primaria, con dúas ou máis unidades, posúen tamén dita conexión a Internet...». La misiva con dicha información fue recibida en el colegio Pepe de Xan Baña de Santa Comba el pasado 14 de febrero y firmada por el conselleiro de Educación. La respuesta de la directora, Elisa Montero, fue la siguiente: «Moi señor meu... Lamento comunicarlle que temos un teléfono TRAC, que non permite dispoñer do servicio de fax nin da conexión a Internet». La situación no es única en Galicia. Casi cuarenta centros conservan todavía este tipo de telefonía rural de acceso celular.

07 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Los avances de la tecnología se resisten a llegar a Traba, en Castriz , una parroquia del municipio coruñés de Santa Comba. El Centro de Educación Infantil y Primaria, al que asisten más de 110 escolares, sobrevive con un teléfono TRAC (Telefonía Rural de Acceso Celular), sin fax ni posibilidad de conectarse a Internet. Además, tras un período de tiempo sin luz -algo muy habitual según señalan en el colegio-, el aparato deja de funcionar, ya que se agota la batería. La gota que colmó el vaso y con él la paciencia de la directora, Elisa Montero, fue una carta enviada por la Consellería de Educación, en la que se informaba sobre las novedades del proyecto SIEGA, ofreciendo la posibilidad a todos los colegios de infantil y primaria con dos o más unidades de conectarse a Internet. La responsable del centro optó por la ironía: «Por esta carta entereime con sorpresa que tódolos colexios con dúas ou máis unidades contaban cunha conexión». Elisa Montero añadía lo interesante y necesario que le parece el proyecto SIEGA, y el sentimiento de discriminación que experimentan los docentes. Quejas El Xan Baña de Traba abrió sus puertas hace doce años. El teléfono llegó hace nueve, pero el equipamiento se quedó ahí. Desde entonces, la directora acumula una carpeta de reclamaciones que llegaron hasta el Valedor do Pobo, «E estamos a tan so trinta quilómetros de Santiago», se queja. Además, asegura que lo peor es la deficiente calidad de la línea, la imposibilidad de instalar un fax y las horas que pasan sin teléfono, «xa que aquí estamos moito tempo sen luz e a batería acabáselle». Otros 38 colegios gallegos se encuentran en esa situación.