El curso termina con los éxamenes de septiembre para los alumnos de bachillerato y formación profesional El verano pliega sus alas y, como en la canción del Dúo Dinámico, han partido los placeres de la vida ociosa. El curso escolar empezará muy pronto para la mayoría, pero para los alumnos de bachillerato y de formación profesional que se examinan en la convocatoria de septiembre todavía está terminando. La normalidad fue la protagonista del primer día de «reválida». No hubo sorpresas negativas en ningún centro salvo en el de A Laracha, en el que aperecieron rotos veinte cristales por un acto de vandalismo.
03 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.En las comarcas de Bergantiños, Soneira y Fisterra, todos los centros que imparten secundaria, bachillerato, formación profesional y ciclos formativos ya están en funcionamiento, aunque las clases no empezarán hasta el próximo 19 de septiembre. Algunos, incluso, como el Fernando Blanco de Cee y el Isidro Parga Pondal de Carballo, decidieron darse un pequeño madrugón lectivo y ya examinaron alumnos el pasado sábado. Secundaria En otros centros en los que sólo se imparte Educación Secundaria, como el Beo-Seaia de Malpica y el Ramón Caamaño de Muxía, los jóvenes brillaban por su ausencia. No es que estuvieran todos los chicos aprobados, sino que la reforma educativa que se está implantado progresivamente ha eliminado los exámenes de septiembre en este modelo. Sólo estaban los profesores preparando los grupos y los horarios para lo que será el curso académico 2001-2002. La Consellería de Educación ha marcado el día 19 de este mes como el del inicio de las clases. Sin embargo, este día en pocos centros comenzarán a impartirse conocimientos y se dedicará a la recepción de los alumnos y explicarles su horario y tutorías. En Infantil y Primaria, las lecciones comenzarán seis días antes, el próximo día 13 de septiembre. La baja tasa de natalidad de la Costa da Morte todavía no se percibe en los institutos. Prácticamente todos mantienen un número similar de alumnos al del curso pasado. En concreto, los matriculados en la zona en las diferentes modalidades que se ofrecen son cerca de 6.000, una cifra similar a la del año anterior. El descenso de población se ha visto compensado por la implantación de programas de garantía social, en la que los inscritos adquieren conocimientos teóricos en el centro y prácticos en empresas de la comarca. «O único problema que tivemos foi buscar espacio para estas novas ensinanzas», asegura Fernando Vidal, jefe de estudios del instituto público de A Laracha.