Cinco planes de instituciones permitirán transformar la ciudad en el próximo decenio
EDUCACIÓN
Los futuros cambios se producirán esencialmente en las infraestructuras urbanas y en la educación superior Desde la educación hasta el urbanismo, la ciudad se enfrentará en la próxima década a una serie de cambios profundos que ya se apuntan en la profusión de planes aprobados y en los que se encuentran en estudio. El Concello, Lavacolla y la Universidad asumen el peso de esa transformación que llevará a Santiago a equipararse a parámetros europeos desde el diseño del nuevo urbanismo de la ciudad hasta las estrategias turísticas. A corto plazo ya se apuntan otras medidas, como el Estatuto de Capitalidade. Los organimos privados también aceleran los cambios: la hostelería empezó con un plan de excelencia pionero en Galicia.
01 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Pasar de la caja de cerillas a la mancha de aceite. De este modo definía el alcalde la ciudad, Xosé Sánchez Bugallo, el nuevo Plan Xeral de Ordenación Urbana (PXOU), un proyecto para extender la ciudad de manera racional «máis alá da circunvalación». Este plan, el más ambicioso hasta el momento del Concello, se adjudicará el próximo octubre y desde Raxoi se espera que entre en vigor en el 2004. El reto, apunta Bugallo, es doble. Por una parte, un nuevo trazado periférico que abarque municipios que no tienen porqué ser de Santiago. Por otro, tener un crecimiento estable «polo menos ata o 2007». El PXOU es el primer ejemplo de una serie de proyectos institucionales que se han iniciado con el nuevo siglo y que transformarán la ciudad en apenas una década. «Na vida pódese ir a ver o que pasa ou fixar uns obxectivos». Así se refiere Sánchez Bugallo a esa circunstancia. El alcalde hace hincapié en dos planes, además del PXOU, que servirán para dotar a Santiago de nuevas infraestructuras y servicios: el Plan Director de Lavacolla y el Plan Estratégico de la Universidad. «Todos eles son fundamentais para os novos escenarios que se avecinan», comenta el regidor. La implicación de los ciudadanos y las consecuencias que para ellos van a tener estos proyectos se ve desde la alcaldía como un factor «determinante». Bugallo no es el único que apunta esa posibilidad. El vicerrector de Ordenación Académica Celso Rodríguez, coincide en que la implicación ciudadana «ha de ser grande» y la Universidad no está al margen. «El Plan Estratégico contribuye a hacer ciudad porque garantiza unas líneas fijas de trabajo que redundarán en el Santiago del futuro», abunda. Y va un paso más para pedir «consenso» entre todos los trabajos. Objetivo: integrar El alcalde recoge esa petición: «Desde o aeroporto ata o Concello, o obxectivo é integrar e xuntar todas estas ideas». A partir del próximo año empezarán a notarse los primeros resultados.