Representantes de las dos cooperativas firmaron ayer un convenio con la Consellería de Educación Los alumnos que este año se inicien en el nuevo ciclo formativo sobre enología que se impartirá en el instituto Ramón Cabanillas de Cambados podrán hacer sus prácticas en las instalaciones de las bodegas Salnesur y Martín Códax. Representantes de las dos cooperativas firmaron ayer en Santiago un convenio con Educación que va mucho más allá de las simples prácticas. La colaboración será recíproca, y mientras las bodegas podrán asesorar a alumnos y profesores, los trabajadores de estas empresas también se podrán beneficiar de cursos de reciclaje. El convenio también permitirá la realización de cursos y seminarios.
05 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.S. L.L. CAMBADOS El presidente del Consello de Administración de Bodegas Salnesur, Manuel Padín Pérez, el director gerente de Martín Códax, Manuel Vázquez, y el presidente de esta cooperativa, José Martínez Chantada, acudieron ayer a la Consellería de Educación para firmar un convenio de colaboración entre dichas empresas y este departamento autonómico por el que las bodegas prestan sus instalaciones y laboratorios a los alumnos que cursen en el instituto Ramón Cabanillas el ciclo formativo de Elaboración de viños e outras bebidas. El acuerdo al que se llegó ayer con el conselleiro de Educación, Celso Currás, y la directora xeral de Ordenación Educativa e Formación Profesional, Mar Pérez Marsó, va mucho más allá de las meras prácticas formativas de los alumnos. Así, los técnicos de las bodegas se prestan también a asesorar a los profesores en estas nuevas materias y a colaborar en la impartición de las enseñanzas específicas. Por su parte, la existencia de enseñanzas regladas específicas en el campo de la enología permitirá a los trabajadores de estas dos empresas participar en cursos de formación, actualización y reciclaje. Por otra parte, a petición de los asistentes a la reunión, el convenio recoge también la posibilidad de organizar cursos y seminarios sobre temas referentes a las nuevas tecnologías de interés tanto para el personal de las bodegas como para la consellería. En lo que se refiere a las prácticas, tampoco se limitarán a los alumnos del nuevo ciclo formativo. Las dos cooperativas prestan sus instalaciones a los estudiantes de FP de segundo grado, a los de los ciclos formativos y a los de los programas de garantía social. Las familias profesionales a las que afecta el convenio son las de industrias alimentarias, administración, comercio y márketing e informática. Las prácticas no superarán las 400 horas por curso escolar en un máximo de ochenta jornadas.