Es el caso de una estudiante gallega, que destaca la comodidad del sistema El 96% de los estudiantes de la Universidad Oberta de Catalunya (UOC) se apuntan a la enseñanza virtual para poder completar su formación mientras trabajan. A pesar de que casi todos los cursos se impartían hasta ahora exclusivamente en catalán, el sistema es utilizado por alumnos de todas las comunidades, incluida Galicia. Una de ellas describe su experiencia como estudiante en Internet.
26 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Carmen se ajusta al perfil de estudiante virtual: como el 96% de sus compañeros esta gallega tiene ya un trabajo. Fue la necesidad de compaginar su ocupación laboral con los estudios lo que la llevó a matricularse en el segundo ciclo de Documentación la Universitat Oberta de Cataluña. Superado su primer curso en Internet, ahora le toca a ella calificar al campus virtual. Y lo hace con buena nota: «Todo es muy cómodo, hasta las gestiones administrativas son bastante ágiles», afirma esta licenciada en Geografía e Historia de 31 años. Una vez hecha la matrícula, el estudiante debe acudir a un encuentro presencial en Barcelona. Esta visita a la central se repite al inicio de cada semestre, que es el período de duración de las asignaturas. Una gran parte del material educativo se recibe en el domicilio, ya sea en formato impreso o en CD-ROM. Al resto se accede a través de las páginas web de la universidad, que, con 400.000 accesos anuales, están situadas entre las diez más visitadas de España. Apuntes en la Red La universidad facilita una conexión gratuita a Internet, aunque el gasto telefónico corre por cuenta de cada alumno. El método que sigue Carmen es conectarse e imprimir los apuntes, para consultarlos una vez que se ha desconectado. Aquí hay que hacer un esfuerzo adicional, pues todo el material didáctico estaba en catalán hasta el curso pasado. Sin embargo, Carmen considera que el idioma no ha supuesto una barrera en sus estudios, pues los exámenes y los ejercicios puede hacerlos en español. Cada dos semanas, los estudiantes tienen la opción de enviar unos ejercicios por correo electrónico a su profesor. Es el sistema de evaluación continuada, «lo mejor de la enseñanza a través de la Red, ya que te ayuda a llevar al día las asignaturas», afirma una de las primeras alumnas virtuales de Galicia. El resultado de estas pruebas quincenales puede consultarse en un tablón de anuncios electrónico, y hace media con el examen final. Para sustituir a las aulas existen unos foros de debate, que agrupan a los estudiantes de cada asignatura, y unos buzones en los que pueden dejar sus preguntas al profesor, que suele contestar enseguida. Satisfecha en líneas generales con el sistema, Carmen piensa que Internet cambiará la educación tal y como hizo con el mundo en que trabaja, el de las bibliotecas. Pero no lo suficiente para poder estudiar por Internet desde la infancia: «Sin el contacto personal, quedaría una parte de la personalidad sin desarrollar». Y es que aunque para Carmen el campus virtual «no es tan frío como pueda parecer, lo único que se echa de menos es no poder salir a tomar un café con los compañeros de clase».