Binance dejará de funcionar el 1 de julio y sus clientes deberán transferir o vender sus criptos

Ana Cantero

ECONOMÍA

Logotipo de la plataforma de compraventa de activos cripto Binance
Logotipo de la plataforma de compraventa de activos cripto Binance Europa Press

La plataforma líder en intercambio de criptomonedas cuenta con 300 millones de clientes y tiene hasta el próximo martes para obtener la licencia que le permita continuar operando en Europa

26 jun 2026 . Actualizado a las 12:27 h.

Binance podría perder su derecho a operar en la Unión Europea la semana que viene. La mayor plataforma de criptomonedas del mundo, que alcanzó los 300 millones de usuarios a principios de año, anunció el jueves que retiraba su solicitud para obtener la licencia MiCA en Grecia. «Binance ha decidido retirar su solicitud de licencia MiCA ante la Comisión Helénica del Mercado de Capitales (HCMC) en Grecia y solicitar autorización en otro Estado miembro de la UE», expresaron fuentes de la plataforma de intercambio de criptomonedas líder en un comunicado. El rechazo del supervisor heleno dificulta ahora las posibilidades de la empresa, que tiene hasta el próximo martes para tratar de obtener la licencia y continuar operando en Europa. La ley MiCA es la regulación europea común vigente desde su aprobación en el 2024 del mercado de criptoactivos, e impone a las empresas que prestan servicios relacionados con el mundo cripto la obligación de disponer de una licencia, para que el inversor pueda identificar fácilmente a las compañías autorizadas y huir del fraude. «Nuestra ambición de operar bajo un marco MiCA claro, justo y armonizado no ha cambiado», añadieron fuentes de la empresa que capitanea Changpeng Zhao, que confía en «obtener autorización en otro Estado miembro de la UE en los próximos meses», sin aclarar dónde.

Usuarios en el limbo

Sin embargo, eso podría no ser suficiente para los usuarios. Binance deberá limitar a partir del 1 de julio la prestación de servicios a las acciones necesarias para vender o transferir criptos, reasignar activos o cerrar posiciones, tal y como detalla el supervisor del mercado europeo, la ESMA (Autoridad Europea de Valores y Mercados). Todas las plataformas no autorizadas de intercambio de criptomonedas deberán hacer lo propio, dejando de captar clientes y cesando campañas de márketing.

Así, a partir del próximo miércoles, se suspenderán la compraventa, servicios de préstamos y recompensas, y los usuarios con operaciones abiertas tendrán 48 horas para cerrarlas antes de que sean canceladas. Las operaciones disponibles se limitarán a aquellas que permitan a los usuarios reducir posiciones y retirar activos, aunque estos seguirán estando disponibles para su retirada más allá de la fecha.

Lo cierto es que la empresa se enfrenta ahora a un trámite que el resto del sector inició en el 2024, cuando se aprobó la nueva legislación europea referente a los criptoactivos. «Esperábamos más de Binance: su tardía y deficiente comunicación sobre el cumplimiento de MiCA en España, junto con el cierre forzado de posiciones apalancadas sin alternativas reales, no es el comportamiento que se espera de una plataforma líder que debería haber anticipado y gestionado este proceso con transparencia y pensando más en el usuario», explica a este periódico Álvaro Méndez, un usuario español de la plataforma.

Blanqueo de capitales

El fundador del la compañía fue sentenciado a cuatro meses de prisión en el 2024 tras declarase culpable de facilitar el lavado de dinero a través de la plataforma, aunque finalmente fue indultado por el presidente Donald Trump. Un año antes, Binance ya había acordado el pago de más de 4.000 millones de dólares en Estados Unidos para resolver investigaciones federales relacionadas con controles contra el blanqueo de capitales y sanciones internacionales. La justicia estadounidense reveló entonces que cuentas vinculadas a grupos terroristas procesaron transacciones por valor de casi 900 millones de dólares sin que la plataforma advirtiera a las autoridades.

En el Viejo Continente, Francia mantiene abierta una investigación sobre presuntas actividades de blanqueo y gestión de fondos vinculados a fraude fiscal y tráfico de drogas, pero la empresa de Zhao niega las acusaciones. Pese a ello, el historial de sanciones y polémicas de Binance podría estar provocando que los supervisores europeos se muestren especialmente cautelosos a la hora de procesar sus solicitudes de licencia para operar dentro del territorio comunitario.