Iberdrola lanza el mayor plan de incentivos de su historia con hasta 400 millones de euros

Félix Montero BILBAO /COLPISA

ECONOMÍA

Imagen de archivo de Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola en un evento en Francia.
Imagen de archivo de Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola en un evento en Francia. C. Beyssier / Iberdrola Francia

Con un plan dirigido a consejeros ejecutivos y a personal directivo y profesionales considerados estratégicos, repartirán hasta 20 millones de acciones

20 mar 2026 . Actualizado a las 18:32 h.

Iberdrola propondrá a su junta general de accionistas, prevista para el próximo 29 de mayo, la aprobación del mayor plan de incentivos a largo plazo para la cúpula directiva de su historia. Bajo la denominación LTIP Transformador 2026-2028, el programa, que se dio a conocer ayer, prevé el reparto de hasta 20 millones de acciones entre unos 400 altos cargos y empleados clave, con un valor cercano a los 400 millones de euros a precios actuales.

El plan estará dirigido a consejeros ejecutivos, con el presidente, Ignacio Galán; y el consejero delegado, Pedro Azagra, a la cabeza, así como a personal directivo y profesionales considerados estratégicos dentro del grupo. De ese total, hasta un 25 % de las acciones, unos cinco millones de títulos, se reservarán para los dos máximos ejecutivos. La retribución estará condicionada al cumplimiento de una serie de objetivos financieros, bursátiles y de sostenibilidad en el período 2026-2028, en línea con la estrategia del grupo. Entre los hitos, destaca alcanzar un beneficio neto consolidado superior a los 7.600 millones de euros en el 2028, así como situarse entre las tres compañías con mayor rentabilidad para el accionista del índice europeo Euro Stoxx Utilities.

Los incentivos se abonarán de forma diferida entre los años 2029 y 2031, integrando además a las principales filiales internacionales del grupo, como Avangrid en Estados Unidos, Neoenergia en Brasil o Electricity North West en el Reino Unido. De esta manera, la entidad pretende unificar los sistemas de incentivos y alinear a los equipos directivos con los objetivos globales de Iberdrola.

Sostenibilidad

Por otra parte, el plan exige mantener la solidez financiera del grupo a través de su calificación crediticia para cobrar el incentivo. Iberdrola busca así asegurar que el crecimiento de resultados vaya acompañado de una posición financiera estable, en línea con las exigencias de los mercados.

Además, el programa incorpora objetivos de sostenibilidad y de gestión de proveedores. Entre ellos, que al menos el 85 % de los principales suministradores del grupo estén alineados con sus estándares en el 2028, en un contexto en el que la compañía refuerza su apuesta por las redes eléctricas y un modelo más regulado.