El cierre de Ormuz provoca la mayor interrupción del suministro de petróleo en la historia

José A. González LA VOZ

ECONOMÍA

Vista general de la reunión del G7 de Energía celebrada a raíz de los bombardeos en Irán y la crisis energética generada.
Vista general de la reunión del G7 de Energía celebrada a raíz de los bombardeos en Irán y la crisis energética generada. No disponible | EFE

La Agencia Internacional de la Energía estima que la oferta se reducirá en 8 millones de barriles diarios

12 mar 2026 . Actualizado a las 20:05 h.

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha puesto cifra a los cálculos que expertos e inversores manejaban en los últimos días tras el cierre del estrecho de Ormuz: 8 millones de barriles diarios. Esa será la oferta de petróleo que circulará en marzo por este angosto paso marítimo que canaliza el 25 % del comercio mundial de este carburante. La guerra en Oriente Medio está provocando «la mayor interrupción del suministro en la historia del mercado petrolero mundial», admiten. «Esto nos obligará a revisar sustancialmente todas las previsiones», señala el organismo dirigido por Fatih Birol en su boletín mensual. En su informe sobre el mercado petrolero, la AIE advierte además de que el conflicto está provocando la mayor interrupción de suministro de la historia del mercado petrolero mundial. Con una media estimada de 98,8 millones de barriles diarios, la oferta global volvería a niveles similares a los registrados en el primer trimestre del 2022.

No obstante, la AIE prevé que los recortes en Oriente Medio se «vean compensados por productores no pertenecientes a la OPEP+». En este punto, las miradas se dirigen a Kazajistán y, especialmente, Rusia, aunque la Agencia también apunta a Estados Unidos y Canadá como posibles fuentes de aumento de producción a corto plazo. Según sus cálculos, este incremento permitirá aumentar la oferta en 1,1 millones de barriles diarios. Aun así —explica la Agencia— no evitará el desplome de la producción debido a «la limitada capacidad disponible para sortear esta crucial vía fluvial y el agotamiento de los depósitos». La tensión en el mercado ya se refleja en los precios. El Brent llegó a rozar los 120 dólares por barril tras los ataques contra infraestructuras energéticas en la región y la paralización del tráfico de petroleros por Ormuz. Posteriormente retrocedió, aunque el crudo europeo se mantiene en torno a los 92 dólares, unos 20 dólares más que a comienzos de mes.

Con menos de cincuenta kilómetros de ancho, el paso que separa Irán de Omán canalizaba hasta febrero cerca de 100 navíos diarios, unos 3.000 al mes y más de 21.000 al año, que transportaban en sus bodegas una quinta parte del petróleo mundial, una cuarta parte del comercio internacional de gas natural y buena parte de los componentes esenciales para los fertilizantes que abastecen economías agrícolas como India y Brasil.

Antes del conflicto, por el estrecho transitaban unos 20 millones de barriles diarios de petróleo y derivados, de los que 15 millones correspondían a crudo y cerca de 5 millones a productos refinados. Según la AIE, esos flujos se han reducido ahora a menos del 10 % de su volumen habitual.

Las interrupciones no se limitan al transporte de crudo. Más de 3 millones de barriles diarios de capacidad de refino en la región se han visto afectados por ataques o por la falta de rutas de exportación, lo que amenaza con tensar especialmente los mercados de diésel y combustible de aviación si la situación se prolonga. «Si no se reanuda rápidamente el transporte marítimo, se prevé que las pérdidas de suministro aumenten», advierte la AIE. A falta de una resolución rápida del conflicto, el organismo subraya que la liberación de reservas estratégicas «sigue siendo una medida provisional» y que el impacto final en los mercados energéticos dependerá en gran medida de la duración del bloqueo del estrecho de Ormuz.

Reservas estratégicas liberadas

Horas antes de hacer públicos sus cálculos del daño provocado por el cierre del Estrecho, los 32 países miembros de la AIE acordaron liberar hasta 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas estratégicas, la mayor operación de este tipo de su historia, para frenar la fuerte volatilidad que vive el mercado energético desde el estallido de la guerra en Oriente Medio.

Estados Unidos será el principal contribuyente a la operación. El Gobierno anunció que liberará 172 millones de barriles de su reserva estratégica de forma progresiva durante unos 120 días. En conjunto, los países de la AIE cuentan con alrededor de 1.200 millones de barriles en reservas públicas de emergencia, a los que se suman otros 600 millones en inventarios comerciales obligatorios.

España también recurrirá a su colchón energético. El Gobierno prevé liberar unos 16 millones de barriles, equivalentes a alrededor de 12 días de reservas nacionales, según anunció la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen. Según los cálculos de la AIE, las reservas de los países miembros permitirían cubrir hasta 124 días de interrupción del suministro.

Sin embargo, la reacción del mercado, como en ocasiones anteriores, no fue de relajación, sino más bien lo contrario. Los inversores reaccionaron con cautela y temor y el barril de Brent —la referencia en Europa— subió hasta rozar los 100 dólares. Este miércoles, tras conocer los datos de la AIE se mantiene por encima de los 95 dólares.