Heineken planea un ajuste de 6.000 empleos ante el parón en el consumo de cerveza

clara alba MADRID / COLPISA

ECONOMÍA

Instalaciones de las plantas de Heineken y de la firma Cruzcampo
Instalaciones de las plantas de Heineken y de la firma Cruzcampo PEPO HERRERA / NARRABLE / HEINEKEN | EUROPAPRESS

Los ingresos netos de la compañía, dueña de marcas como Cruzcampo, cayeron un 3,6 % con un fuerte descenso de sus ventas en América y Europa

11 feb 2026 . Actualizado a las 17:42 h.

La subida de precios en un entorno de inflación aún elevada, junto con la moderación del consumo de alcohol entre los consumidores -sobre todo en los canales hosteleros- ha supuesto una combinación más que dañina para el sector cervecero en Europa. La caída de volúmenes es generalizada en el sector y el alza de precios aplicada no parece estar sirviendo para compensar en términos contables la difícil situación.

El último ejemplo se ha visto en el gigante Heineken, que acaba de anunciar que en los próximos dos años despedirá entre 5.000 y 6.000 trabajadores a nivel global -en torno a un 7 % de su plantilla total- en plena reestructuración para mejorar su productividad y eficiencia. «Apoyaremos a los compañeros afectados con atención, respeto y la asistencia adecuada. Los plazos variarán según el mercado y estarán sujetos a las circunstancias y procesos locales», explicó la firma en un comunicado.

 Estas y otras acciones planteadas están diseñadas para generar entre 400 y 500 millones de euros de ahorro bruto anual «lo que permitirá una mayor inversión en nuestras marcas y capacidades, a la vez que respaldará un sólido crecimiento de las ganancias operativas», explica la compañía, que apunta también a la digitalización de sus cadenas y al cierre de algunas fábricas para optimizar su modelo.

El plan incluye además el trasvase de unos 3.000 puestos a Heineken Business Services (HBS) para duplicar su escala y los servicios que presta a los mercados.

La decisión llega tras un 2025 en el que el fabricante de cervezas como Cruzcampo o El Águila obtuvo un beneficio neto atribuido de 1.885 millones de euros. La cifra es un 92,7 % superior a la de 2024, pero hay que tener en cuenta que aquel año la ratio se vio lastrada por el deterioro de la inversión en China Resources Beer. El beneficio operativo retrocedió un 3,2 %, hasta 3.406 millones. Del mismo modo, Heineken registró una caída del 1,6 % en el volumen de cerveza comercializado, mientras que los ingresos netos disminuyeron un 3,6 %, hasta 28.753 millones de euros.

En concreto, las ventas netas de la cervecera en Europa disminuyeron un 3,3 %, hasta 11.457 millones de euros; un 2,5 % en Asia Pacífico, hasta 4.121 millones; y un 8,3 % en América, hasta 9.542 millones. En el caso de África y Oriente Próximo, los ingresos netos de Heineken aumentaron un 3,6 %, hasta 4.282 millones.

De cara al 2026, asumiendo un entorno de consumo sin cambios sobre todo en EE.UU. y en Europa, la firma anticipa un crecimiento del beneficio operativo de entre el 2 % y el 6 %, mientras que los costes variables aumentarán en un rango de un dígito bajo por hectolitro, principalmente debido al impacto del tipo de cambio, y el gasto de capital como porcentaje de los ingresos netos será inferior al 8%, frente al 8,4% de 2025.