Los minoristas pierden peso en el Banco Sabadell en un momento clave para la opa del BBVA

C. Alba MADRID / COLPISA

ECONOMÍA

DAVID OLLER / EUROPA PRESS

Su presencia en el capital de la entidad se diluye del 48 % al 41 % desde que el BBVA lanzó su primera oferta en el 2024

02 oct 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Ha sido uno de los secretos mejor guardados por Banco Sabadell desde el estallido de la opa de BBVA. La entidad catalana se ha esmerado estos meses en mantener a buen recaudo el dato de los minoritarios que forman parte de su estructura accionarial, a sabiendas de que, cuanta menos información al enemigo, más dificultad para que este arme su estrategia de captación. Frente a ese secretismo, y en un momento clave de la opa, el presidente del Sabadell, Josep Oliu, ha desvelado que estos accionistas representan actualmente un 41 % del capital del banco, una cifra que se ha diluido de forma notable —en algo más de un 18 %— durante estos 16 meses que ya dura el proceso.

Justo antes de que BBVA lanzase su opa en mayo del 2024, rondaban el 48 %. El descenso no implica un componente negativo en el contexto de la opa, pues resulta lógico pensar que, tras la espectacular revalorización en bolsa del Sabadell —sube un 85 % desde mayo del 2024—, muchos pequeños inversores han optado por vender sus acciones y recoger beneficios, al tiempo que tomaban posiciones los institucionales. En todo caso, los analistas coinciden en la importancia de concentrar el voto de este colectivo, que suele ser más imprevisible en sus decisiones en este tipo de operaciones.

De momento, en la sede de Sant Cugat se muestran tranquilos sobre este punto. Sus directivos ya expresaron el martes, durante la presentación del nuevo rechazo del consejo a la opa, que todo ese capital en manos de minoristas tiene una «alta lealtad» al banco, siendo un 80 % de ellos clientes de la entidad. Oliu también dejó claro que en este grupo de inversores la media de estancia en el capital es de unos 15 años. Muchos de ellos son, además, trabajadores del banco, con un fuerte arraigo no solo en la entidad, sino también en Cataluña. En todo caso, ese porcentaje del 41 % no puede analizarse por igual a la hora de prever su posicionamiento ante la oferta, ya que habrá inversores que cuenten con un número muy reducido de acciones y otros que tengan en cartera una abultada cantidad de títulos. Y cada uno de ellos vale su peso en oro, en una magnitud similar a la de los grandes fondos institucionales.

En todo este proceso, la entidad de Carlos Torres ya se ha asegurado el apoyo de David Martínez Guzmán, el mayor accionista individual del Sabadell con un 3,86 % del capital y que el martes rompió la unidad del consejo al confirmar que sí acudirá a la opa. Algebris, otro institucional con una mínima participación del 0,05 %, también ha asegurado que irá. En Sabadell confían en que la decisión de Martínez no genere un efecto bola de nieve entre otros accionistas, sobre todo entre los particulares.

Y creen que el 35 % que ahora suponen los inversores activos (fondos de inversión, de pensiones, hedge funds, etc.) —y que también juegan un papel clave en la operación— tampoco se verán influenciados ante las «dudas sobre el valor» que consideran que tiene la oferta o la «incertidumbre» en torno a una potencial segunda opa en efectivo. Pero la visión de BBVA es completamente distinta. «La decisión de David Martínez habla por sí sola respecto al atractivo de la oferta», aseguró ayer Carlos Torres. «Lo que es bueno para un accionista, el mayor accionista individual, tiene que ser bueno para todos los del Sabadell», reiteró.

Aceptación

El banquero también se mostró convencido de que alcanzarán el 50 % de aceptación, advirtiendo de que esperar a una segunda opa —en caso de que no se alcance ese umbral— no tiene sentido. «Dependerá enteramente de la voluntad de BBVA de seguir o no adelante y, de hacerlo, esa segunda oferta sería al mismo precio y con una peor fiscalidad al ser en efectivo», apuntó el directivo. Algo con lo que difiere Sabadell, quien insiste en que, por ley, el precio tendría que ser necesariamente mayor. En este punto, Sabadell recuerda que si BBVA quiere renunciar a la condición de superar la mitad de los derechos de voto, la entidad seguirá siendo una empresa cotizada en la Bolsa española. Es decir, sus inversores aún podrían vender -o comprar- títulos en el mercado. De momento, la diferencia entre el valor del banco en Bolsa y la oferta de la vasca se mantuvo ayer en positivo, llegando a rozar el 3 %.