La CNMV autoriza la opa del BBVA sobre el Banco Sabadell

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ECONOMÍA

Fachada de la sede de BBVA.
Fachada de la sede de BBVA. Eduardo Parra | EUROPAPRESS

El banco vasco abre el plazo de aceptación por 30 días hasta el 7 de octubre y eleva en 50 millones, hasta los 900, las sinergias calculadas en la operación

05 sep 2025 . Actualizado a las 18:09 h.

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha autorizado este viernes el folleto de la opa del BBVA sobre el Banco Sabadell. En este documento el banco vasco no mejora el precio contemplado pese a las presiones del mercado, aunque es una baza que podrá jugar más tarde. Así, mantiene el canje de una acción de nueva emisión de BBVA más 0,70 euros en efectivo por cada 5,5483 acciones la entidad catalana, lo que supone ofrecer alrededor de 15.000 millones por el 100% del banco presidido por Josep Oliu.

La oferta está condicionada a la aceptación por un mínimo de acciones que representen más de la mitad de los derechos de voto de Banco Sabadell, descontando las acciones de autocartera. Y el plazo de aceptación que tienen los accionistas del Sabadell será de 30 días naturales a partir del próximo lunes, lo que lo extiende el periodo hasta el 7 de octubre. Según informa BBVA, una semana después, el 14 de octubre publicará el resultado de la oferta, que liquidaría entre el 17 y el 20 de ese mismo mes.

En el folleto, que explica la oferta y las sinergias de la operación, BBVA eleva las previsiones sobre las ventajas que había calculado en la fusión. Así, los 850 millones anuales que había anunciado en mayo de 2024, cuando aprobó lanzar la opa, son ahora 900 millones que se reparten con 510 de ahorros de costes generales -donde se concentra la concentración de la plataforma tecnológica- , 325 de costes de personal -que supondrán un ajuste de plantilla- y otros 65 en sinergias de financiación.

Eso sí, la exigencia del Gobierno de España de mantener las dos marcas por separado y con gestión independiente durante al menos tres años compromete el plazo de tiempo para alcanzar estos ahorros. Así, la cifra de los 900 millones no se prevé alcanzar hasta 2029. Según el banco vasco, si la opa saliera adelante, en 2027 aparecerían las primeras sinegias con 175 millones derivados de los costes generales, que ascenderían a 235 en 2028 gracias al impacto positivo de los ahorros en financiación y que llegarían a esos 900 millones en 2029, siempre que en ese año se materializara la fusión y Moncloa no extendiera su exigencia dos años más.

BVA ha defendido su oferta en un comunicado pocos minutos después de que se haya publicado la autorización del folleto por parte de la CNMV. El banco vasco defiende la solidez de su propuesta de canje que eleva a un total de 17.400 millones anotando su plan de retribuciones al accionista de BBVA. Una cantidad que supone elevar en un 43% la oferta desde el que se conocieron las conversaciones en abril de 2024.

El banco presidido por Carlos Torres celebra que los accionistas del Sabadell puedan posicionarse al fin sobre el planteamiento de la opa que la entidad defiende responde a la lógica de mercado. Un mensaje que BBVA ha mantenido en los más de 16 meses que lleva la operación abierta al señalar que Europa atraviesa un momento en el que son necesarios los bancos con escala. En esta línea, el folleto insiste en que la entidad resultante de la fusión podrá inyectar 5.400 millones más de crédito a familias y empresas al año.

La decisión de la CNMV se ha conocido horas después de que el BBVA haya obtenido la autorización de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés) para rebajar la condición mínima de aceptación de la opa hostil sobre el Banco Sabadell, si logra adquirir al menos el 30 % de los derechos de voto de la entidad catalana. Con esta decisión, BBVA podrá renunciar a la condición mínima de aceptación inicialmente establecida, que exigía alcanzar al menos el 50 % de los derechos de voto efectivos del Sabadell, siempre que alcance como mínimo el umbral del 30 %, según consta en un documento emitido esta semana por la SEC, el principal regulador bursátil de Estados Unidos.

En Galicia, el BBVA tenía a cierre del 2024 un total de 116 oficinas abiertas al público, según registros del Banco de España. Por su parte, las del Sabadell ascendían a 64. Entre ambos suman 180, sin tener en cuenta, eso sí, los planes de reestructuración que pudiera planear el BBVA una vez que expire el plazo de gestión autónoma impuesto por el Gobierno. BBVA y Sabadell compiten mano a mano en un total de 43 concellos, donde ambos tienen sucursales y clientes. La eventual absorción generaría duplicidades en el 60% de la red del nuevo banco. Además, en 32 concellos gallegos se da la circunstancia de que cada entidad mantiene abierta una sola oficina.

El largo proceso de la opa

El grupo que preside Carlos Torres anunció en mayo del 2024, cuando lanzó la opa sobre el Banco Sabadell, que ajustaría el canje de la operación al pago de dividendos de ambas entidades, lo que le llevó a actualizar la oferta en octubre de ese año y el pasado abril. La finalidad de estos ajustes, previstos desde que se lanzó la operación, es mantener equivalentes las condiciones económicas de la oferta, después de los pagos de dividendos por ambas entidades, si bien el Sabadell ha alertado en alguna ocasión de que empeoran. En su día, el BBVA proponía a los accionistas del Sabadell una acción nueva del banco por cada 4,83 del Sabadell; posteriormente, en octubre, ajustó esa oferta y planteó el pago de 29 céntimos de euro en efectivo y una acción nueva por cada 5,019 del Sabadell, teniendo en cuenta los dividendos que pagaban ese mes ambas entidades. Y tras repartir el Sabadell 370 millones de euros entre sus accionistas en el mes de agosto, el canje pasó a ser de una acción de nueva emisión de BBVA y un pago en efectivo de 0,70 euros por acción a cambio de 5,5483 acciones de Sabadell

Otro de los obstáculos que ha encontrado la entidad con sede en Bilbao ha sido la exigencia del Gobierno de España de que, si la opa sale adelante, ambos bancos deben mantenerse como sociedades con gestión y personalidad jurídica diferenciada. Una medida que debe mantenerse un mínimo de 3 años, ampliables a 5, y que retrasa las sinergias calculadas por BBVA en 850 millones anuales. La condición impuesta por Moncloa ha sido, además, recurrida por el banco ante el Tribunal Supremo.

Desde que se anunció la opa las acciones de la entidad catalana se han revalorizado casi el doble que las de BBVA, creando un escenario donde la oferta de BBVA no es suficientemente atractiva según la valoración del mercado.