Unos 2.000 beneficiarios de la renta mínima deberán devolver la risga

Cristina Porteiro
c. porteiro REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

Chema Moya | Efe

En algunos casos afrontan reembolsos de hasta ocho mensualidades

20 may 2021 . Actualizado a las 12:16 h.

Un sobre, un remitente (la Xunta) y una petición: devolver todas las mensualidades de la renta de inclusión social de Galicia (risga) cobradas desde que se solicitó el traslado a la renta mínima (ingreso mínimo vital, IMV). Es la inesperada sorpresa que se han encontrado en su buzón muchos gallegos en las últimas cuatro semanas.

El Ejecutivo autónomo ha enviado cartas de forma masiva para reclamar el reembolso del dinero prestado a los beneficiarios de la risga que siguieron cobrando la prestación durante varios meses a la espera de percibir el IMV. A algunos de ellos la Seguridad Social les ha concedido la ayuda hasta ocho meses después de solicitarla así que acumulan una deuda con la Xunta de hasta 3.720 euros, teniendo en cuenta que la cuantía media percibida ronda los 465 euros al mes. El número de afectados podría superar los 2.000 (el número de perceptores que abandonaron la risga desde el mes de julio del 2020 hasta abril del 2021).

¿A qué se debe esta situación? El Ejecutivo autónomo advirtió ya en julio de que las dos prestaciones serían incompatibles, es decir, que no se podrían cobrar ambas. Por eso, ahora que el INSS está concediendo el IMV y desembolsando todas las mensualidades atrasadas, sus beneficiarios deberán utilizar parte de ese sobre para devolver las cuantías de la risga. Con muchos hogares teniendo que recurrir a fuentes adicionales de financiación para sobrevivir, esta notificación puede ser un jarro de agua fría, por eso el director xeral de Inclusión Social, Arturo Parrado, ha reclamado al Gobierno central que se haga cargo de la situación y «establezca un mecanismo de compensación para evitar que as persoas que transitaron da risga ao IMV se vexan perxudicadas a causa dos meses nos que compatibilizaron ambas prestacións, polos retrasos do IMV», señalaron ayer en un comunicado. ¿Por qué siguieron extendiendo la risga a sabiendas de que deberían reclamarla después? «Para non deixalos tirados», explican fuentes de la Xunta, antes de insistir en que lo último que quieren es «ter que ocasionar molestias» a las familias. «Estamos a pedir o reintegro, pero é unha molestia, non teñen recursos e non queremos afectalos», sostienen. La Xunta pasa la patata caliente al Gobierno central, que no quiere ni oír hablar de tener que reducir cuantías o recortar el desembolso a los beneficiarios del IMV.