Feijoo confía en que el Gobierno acepte tres proyectos para los fondos europeos

Gonzalo Bareño / f. fernández MADRID / LA VOZ

ECONOMÍA

Kiko Huesca

Exige a Teresa Ribera más implicación en las soluciones a Alcoa y As Pontes

18 feb 2021 . Actualizado a las 23:11 h.

El Ministerio para la Transición Ecológica es «especialmente favorable» a aceptar tres de los ocho proyectos presentados por la Xunta a los fondos europeos de recuperación para conformar el polo de transformación industrial de Galicia, que suponen una inversión de más de 3.000 millones y la creación de cerca de 30.000 puestos de trabajo entre empleos directos e indirectos. Así lo aseguró este jueves el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, tras una maratoniana reunión de más de cuatro horas en Madrid con la vicepresidenta cuarta, Teresa Ribera.

El líder gallego confía en que el Gobierno apruebe el proyecto de creación de una factoría de producción de fibra de madera y a otro de economía circular de residuos, purines y otros elementos para producir fertilizantes y biogas, e hidrógeno verde para la acomodación de los barcos de pesca a este tipo de combustible. En total, la Xunta presentó ocho proyectos, entre ellos uno de cadenas sostenibles para la automoción, un centro de investigación e innovación, un laboratorio digital y un plan de tierra agraria. La acogida, según Feijoo, fue «muy favorable» por parte del ministerio, por lo que mostró su optimismo en relación con todos ellos.

«Nos hemos entendido, hay buen tono, diálogo y respeto, y acuerdo para buscar soluciones a los problemas que genera la transición energética», avanzó el presidente gallego.

Una transición «justa»

Además de exponer estos proyectos, Feijoo planteó a Ribera todo un paquete de propuestas para resolver la crisis industrial y energética que afecta a Galicia, y que ponen en peligro, detalló, 15.000 puestos de trabajo. Entre ellos, los de Endesa en As Pontes, Naturgy en Meirama, Gamesa en As Somozas y Ence.

Problemas, dijo, que no ha creado Galicia, sino una política sobre transición energética que la Xunta comparte, pero que debe ser «justa y ordenada». Apreció también aquí por parte del ministerio «voluntad» de arreglar esas cuestiones y, como consecuencia de ello, el Gobierno y la Xunta estudiarán junto con Endesa la posibilidad de mantener en funcionamiento la central térmica de As Pontes usando biocombustible. «Si no es al cien por cien, sí la mitad», aseguró Feijoo, que insistió en que «no es obligatorio cerrarla», como demuestra el hecho de que en Europa haya «decenas» de plantas similares en funcionamiento.

El presidente gallego instó también a la ministra trabajar para que la multinacional Alcoa acceda a la «venta ordenada» a la empresa Liberty de su planta en Cervo (Lugo). Según explicó, se ha perdido ya un año sin que se produzcan avances y hasta ahora el asunto no se ha llevado por parte del Gobierno «con la velocidad que debe llevarse». Planteó además a Ribera la posibilidad de que esa venta incluya la planta de Alu Ibérica en A Coruña. «Hemos percibido que hay voluntad de arreglar y buscar soluciones a los problemas planteados. Es muy importante porque vamos a seguir trabajando en asuntos complejos», señaló.

El ministerio indicó en una nota de prensa tras la reunión que Ribera pidió al presidente de la Xunta su «implicación» para «avanzar en el despliegue de energías renovables, en saneamiento y depuración y en el impulso a la transición justa», y le trasladó su «compromiso» personal con As Pontes.

Transición dice no a transferir las competencias del litoral a la Xunta

En esos 15.000 empleos que, según Feijoo, están en peligro en Galicia están incluidos también los trabajadores afectados por la ley de cambio climático, concretamente por el artículo 18, que dejará fuera de la ley 5.000 edificaciones en la costa gallega. Entre ellas, conserveras y depuradoras. El presidente explicó que el ministerio asegura que esas instalaciones tienen asegurada la permanencia, «pero para nosotros no lo está». Feijoo solo consiguió que el ministerio acepte revisar legalmente el texto y para ello se reunirán los juristas de la Xunta y de Transición Ecológica.

Ribera tampoco aceptó traspasar las competencias a la Xunta en la gestión de la costa, como sí tienen Cataluña y Andalucía.

El ministerio echa de menos propuestas de eólica marina

La propuesta de planificación de la red de transporte de electricidad «no se va a cerrar como está, de momento paramos el no» a proyectos de refuerzo que han desaparecido del plan 2021-2026, como una subestación para Balaídos (Vigo), que prestaría servicio, entre otros, al vital sector de la automoción.

Teresa Ribera se comprometió con Feijoo a analizar con detenimiento las alegaciones que se presenten desde Galicia a esa planificación antes de aprobarla.

La Xunta calcula que 1.000 megavatios de nueva potencia eólica no podrán evacuar su producción porque en el plan no se han previsto enlaces próximos a los parques.

68 millones de inversión

El documento estima una inversión en Galicia de 68 millones de euros, menos del 2 % del total nacional.

El Ministerio para la Transición Ecológica informó tras el encuentro de que Ribera había invitado al presidente gallego a que haga propuestas para el desarrollo de la energía eólica off-shore en la planificación de la red de transporte, «pues hasta el momento Galicia no ha realizado ninguna propuesta vinculada a esta tecnología».

Además, el ministerio defendió ante Feijoo que la red de evacuación de energía de Galicia «tiene un desarrollo y un mallado superior al de otras partes del territorio», aunque analizarán las alegaciones.

Transición Ecológica también recuerda, para defender las estimaciones de inversión, «que el coste de las redes lo pagan los consumidores de electricidad —vía factura de la luz—, incluida la industria electrointensiva, por lo que se debe procurar minimizar dicho coste en aras de preservar la competitividad de la industria».

El polo de modernización industrial de Galicia arranca con ocho proyectos

Juan Capeáns

Tres mil millones de euros de inversión y 30.000 empleos creados, la mitad de ellos nuevos y directos. Son las dos patas que sostienen de momento el Polo para a transformación de Galicia, la herramienta de colaboración pública y privada con la que se trata de dar sentido al esfuerzo realizado en los últimos meses por parte de la Administración autonómica, treinta empresas asentadas en la comunidad y varios centros tecnológicos. La tercera y más importante, la que da sentido a la iniciativa, es la captación de fondos y partidas públicas para impulsar la modernización industrial y orientarla hacia la transición ecológica justa, la digitalización o el anclaje de población en las comarcas rurales. «Isto é unha oportunidade de negocio a nivel ambiental, laboral e social», dijo el presidente de la Xunta tras la reunión semanal de su Gobierno.

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