Caixabank descarta abandonar los municipios pequeños tras la fusión

La entidad ganó 1.381 millones en el 2020, un 19 % menos


Madrid / Colpisa

Caixabank puso ayer negro sobre blanco los últimos datos de su año en solitario, antes de que se haga efectiva la integración a Bankia. Así, la entidad cerró el 2020 con un beneficio atribuido de 1.381 millones de euros durante el año pasado. Esta cifra supone un 19 % menos respecto al ejercicio anterior, tras realizar una provisión extraordinaria de 1.252 millones de euros a causa del coronavirus.

En un año especialmente difícil, en el que la economía mundial ha sufrido el impacto de la pandemia, la entidad ha logrado mantener los ingresos derivados del negocio bancario -margen de intereses, comisiones y seguros-, con 8.310 millones de euros (-0,1 %), y ha reducido tres décimas la tasa de morosidad, hasta el 3,3 %.

También ha mejorado en áreas como cuotas de mercado, eficiencia, rentabilidad, fortaleza financiera o volumen de negocio, alcanzando el nivel más alto de su historia, con 659.332 millones de euros.

Para el consejero delegado de la corporación, Gonzalo Gortázar, estas cuentas revelan que se ha «contenido» la caída ante un contexto «tan complicado» como el que ha marcado la crisis del covid-19.

Pocas horas después de que Caixabank revelara sus cifras, las acciones del banco experimentaban un importante repunte en el parqué español. Así, los títulos se revalorizaron durante la sesión de ayer un 3,6 %.

El grupo sigue trabajando ahora en la que será la operación más importante de los últimos años: la integración de Bankia. Aunque ambas direcciones contunuan perfilando algunos flecos sobre cómo será la nueva entidad, Gonzalo Gortázar aseguró que CaixaBank «seguirá» en las localidades con menos de 5.000 habitantes, como preveía su plan estratégico. «Lo hemos hecho y lo queremos seguir haciendo en la futura entidad, incluyendo a Bankia», indicó. «Vamos a ser la única entidad en unos 300 municipios donde queremos mantenernos», afirmó, a la hora de cuantificar el ajuste de oficinas que tendrá que realizar.

Reparto de dividendo

CaixaBank también confirmó ayer que ha solicitado al Banco Central Europeo (BCE) poder repartir dividendo con cargo al 2020, después de que el supervisor vetara el año pasado la retribución a los accionistas de la banca. En concreto, repartirá 2,6 céntimos de euro por acción. La nueva flexibilidad dada por el BCE permitirá pagar en efectivo esa cantidad, lo que supondrá que CaixaBank destinará a este objetivo unos 216 millones de euros. Y de cara al 2021, será el consejo de administración de la nueva CaixaBank -incluyendo a Bankia- el que decida la nueva política de dividendos para este ejercicio.

Morosidad

Gortázar se mostró tranquilo con respecto a las moratorias concedidas a los particulares para hacer frente al impacto de la pandemia, al indicar que el 98 % de esos casos están al corriente de pago. Sin embargo, reconoció una realidad distinta en el caso de las empresas que asumieron créditos del ICO. «La parte que más va a sufrir son pymes y autónomos», colectivo del que anticipa un crecimiento de los impagos. El directivo recordó que CaixaBank ha logrado reducir su nivel de morosidad de forma ininterrumpida desde el 2013 y que en el 2020, el año de la crisis del coronavirus, también lo hizo, contra todo pronóstico, ya que las previsiones apuntaban a un cierre del ejercicio con una ratio de entre el 4 y el 5 %, cuando finalmente ha sido del 3,3 %.

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