Lo despidieron y, entonces, alcanzó el éxito

La irrupción del coronavirus es un claro ejemplo de la Teoría del Cisne Negro, un suceso altamente improbable que llega con fuerza, cambia lo establecido y supone un gran impacto en nuestras vidas


Redacción / La Voz

Encuentro en LinkedIn, una red profesional importante, una declaración impactante: «Y un día me despidieron. Sin previo aviso. Sin esperarlo. Sin sospecharlo. Al contario, pensaba que tenía futuro en la empresa... Así que, con un hijo en camino, que nacería en menos de un mes, me quedaba sin empleo [....] No había marcha atrás, había que reaccionar al problema y sería esa reacción la que definiría mi futuro. Así fue como lo que en un primer momento me produjo la sensación de ser un fracaso público, se convirtió en una oportunidad [...] Había sido despedido y era lo mejor que podía haberme pasado. Aproveché el momento para descansar, cuidar de mi primer hijo, adentrarme en campos inexplorados y además se me abrieron las puertas a grandes aventuras que no habrían existido si estuviera trabajando…». Quien así se expresaba era Iván Fernández Amil, un ingeniero que considera que contar aquel caso ya superado puede ayudar a más personas. ¿A quién? Por ejemplo, las que le escribieron explicando que estaban en el mismo caso.

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Lo despidieron y, entonces, alcanzó el éxito