Yo también quiero ser Fenosa

La inversión inicial es abultada, pero se amortiza en unos siete años y el ahorro en la factura puede alcanzar el 40 %


La Voz

Con todo tipo de trabas e impedimentos, el número de instalaciones de autoconsumo eléctrico en Galicia aumentó un 50 % entre el 2013 y el 2018. Sin ellas, se masca toda una revolución. La alfombra roja está ya tendida para que particulares, comunidades de vecinos y empresas se lancen a generar su propia energía eléctrica a partir de los rayos del sol y reducir así su dependencia de la compañía comercializadora de turno. El Gobierno socialista primero eliminó los cargos y peajes que gravaban la actividad, y luego autorizó el autoconsumo compartido entre comunidades de vecinos y empresas, por ejemplo. Más fácil, casi imposible. Estas son algunas de las claves que habrá que tener en cuenta para vivir esa aventura. 

¿Cuánto cuesta una instalación de autoconsumo?

La más pequeña, de 1,5 kilovatios, unos 4.500 euros. La de 3, idónea para una vivienda unifamiliar, unos 6.000. Lo cuenta Luis Gutiérrez, jefe de producto de Smart Solar, la división de Iberdrola centrada en exclusiva en ofrecer instalaciones de autoconsumo a clientes domésticos y empresas. Tras unos años de oposición feroz a este modelo, al que las compañías eléctricas veían como una amenaza para su negocio de generación, Iberdrola vio el filón del autoconsumo en el 2015. Fue cuando creó Smart Solar. En aquellos primeros tiempos, recuerda Gutiérrez, colocar placas solares de tres kilovatios costaba un 30 % más que ahora, pues rondaba los 8.5000 euros. 

¿Por qué las instalaciones se han abaratado un 30 %?

Porque el precio de las placas solares ha ido bajando paulatinamente desde el 2010 -fruto de la evolución tecnológica, entre otros factores-. Otro motivo es que ya no es obligatorio que las instalaciones dispongan de un contador de generación, lo que también supone un ahorro, explica Luis Gutiérrez.

¿Cuál es el ahorro en la factura eléctrica?

El responsable de Iberdrola habla también de una bajada del 40 % en el recibo, un cálculo que coincide con el estimado hace unos días por la Axencia Provincial da Enerxía de A Coruña. Luis Gutiérrez matiza que ese porcentaje de ahorro es el estimado para una instalación sin baterías en las que almacenar la energía que se produzca y no se consuma. Con ellas, la cifra puede alcanzar el 70 %. Pero esto sobre el papel, porque luego, con los hábitos de consumo adecuados, incluso puede superarse ese dato, aclara el experto. 

¿Cuáles son los hábitos de consumo adecuados?

Los lógicos. Esto es, concentrar los momentos de mayor consumo durante el día, cuando las placas están en plena producción, y evitar las horas nocturnas, que, salvo que la instalación cuente con baterías, es cuando se tira de la energía suministrada por la comercializadora y no de la propia.

¿En cuánto tiempo se amortiza una instalación?

Entre siete y nueve años una instalación doméstica. En el 2015 eran entre diez y quince, explica Luis Gutiérrez. Las compañías eléctricas ofrecen el paquete completo: la instalación de autoconsumo, más su financiación, gracias a acuerdos con los bancos. Pero ni mucho menos hay que acudir a estas grandes empresas para lanzarse al autoconsumo. Se puede acudir a cualquier instalador autorizado, que también asesora sobre los trámites que son precisos. 

¿Tengo que estar conectado a la red eléctrica convencional aunque practique el autoconsumo?

No, pero es recomendable para asegurarse el suministró eléctrico las 24 horas del día. El último real decreto que regula el autoconsumo fija dos modalidades: instalaciones con o sin excedentes. O sea, a las que les sobra energía y a las que no. Ambas están conectadas a la red, pero las segundas disponen de baterías y de un sistema antivertido. Las primeras sí inyectan electricidad al sistema. Pueden o venderla (para ello tienen que darse de alta como productores de energía) o cambiarla por descuentos en la factura de la luz. Esto último, conocido como balance neto, hasta ahora no estaba permitido.

¿Sobra energía? Se compensa en la factura en forma de descuento

Uno de los aspectos más novedosos del último real decreto que regula el autoconsumo eléctrico es el mecanismo de compensación para aquellas instalaciones con excedentes que viertan a la red. Pueden acogerse a esta modalidad tanto titulares individuales como colectivos. Aunque tienen que reunir estos requisitos: la electricidad se produce con fuentes renovables y la potencia no puede ser mayor de 100 kilovatios. Esa energía, al final del período de facturación, se valora a un cierto precio con la compañía comercializadora y ese importe se resta de la electricidad adquirida en la red y se descuenta en la factura.

El real decreto establece que el valor económico de la energía horaria excedentaria nunca podrá ser superior al valor económico de la consumida de la red durante el período de facturación. La compensación se realizará cada mes. Además, si los consumidores y productores asociados optan por acogerse a este mecanismo de compensación, el productor no podrá participar de otro diferente de venta de energía.

A final de mes, la distribuidora ?en el caso de Galicia, la hegemónica es Unión Fenosa Distribución? leerá el contador de suministro, que será bidireccional y, por tanto, registrará tanto la energía consumida de la red como la excedentaria.

La distribuidora, para cada hora, calculará el valor de la electricidad comprada (valorada a precio regulado o de mercado libre, según el contrato de suministro que tenga el consumidor), y le restará el valor de la energía vertida a la red como excedente (a precio de mercado o al acordado con la comercializadora según sea el contrato).

Subvenciones para calentar la casa con leña o pellets

F. F.

La Xunta repartirá 2,5 millones en ayudas para fomentar el uso de energías no contaminantes en el hogar

La Consellería de Industria abrirá el lunes 15 -una semana más tarde de lo previsto- el plazo para que los particulares y las comunidades de vecinos soliciten subvenciones públicas para instalar estufas, cocinas calefactoras, paneles solares térmicos, bombas de calor y calderas, siempre que utilicen combustibles no contaminantes, es decir, que usen leña o pellets. En total se repartirán 2,5 millones de euros.

Los aspirantes no podrán presentar las solicitudes directamente en la consellería, sino que tendrán que hacerlo a través de entidades colaboradoras (habitualmente, empresas instaladoras). El problema es que a falta de una semana para que abra el plazo, aún no está publicado el listado con los nombres de las compañías. La consellería aclara que es habitual hacerlo unos días antes de la convocatoria. En este caso, el listado se dará a conocer a mediados de la próxima semana en la página web del Inega, el Instituto Enerxético de Galicia.

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