Francisco Eytor Garrido: «Antes había vertidos ante nosotros, era como ver un atraco siendo policía»

La erradicación de sentinazos en aguas gallegas es fruto de miles de horas de vuelo para multar a los infractores


VIGO / LA VOZ

Francisco Eytor, Chete, se curtió en los años noventa persiguiendo, a los mandos de helicópteros, planeadoras cargadas de tabaco y droga. Trabajaba para Vigilancia Aduanera y su campo de acción era la ría de Arousa. Ahora lo es toda la costa gallega y las aguas, mar adentro, que son de jurisdicción española. El objetivo es detectar contaminación, ya sea en forma de vertidos o sentinazos, para dar con los buques que hacen del océano Atlántico su particular cisterna privada.

-El Prestige fue el punto de inflexión. Antes no había vigilancia aérea y ahora sí. ¿Costó mucho frenar la tendencia contaminante que había antes de hundirse el petrolero?

-Fue difícil, sobre todo con los buques que tienen banderas ajenas a la Unión Europea. Piense que antes había vertidos ante nosotros, era como ver un atraco siendo policía. Por suerte, todo eso quedó atrás. Pero, ¡ojo!, no puede bajarse la guardia. Y menos en Galicia, por donde pasan decenas de barcos de todos los tamaños al día dispuestos a soltar su lastre contaminante.

-Seguro que tienen muchas anécdotas, ¿la más ilustrativa para evidenciar la impunidad que existía?

-El Rosalía de Castro, el avión que Salvamento Marítimo tiene en Galicia, puede volar de noche. Eso es algo muy raro y las tripulaciones de los buques no contaban con esto al principio. Recuerdo que una noche detectamos un buque que estaba soltando un vertido de madrugada. Nos pusimos encima sabiendo que el ruido del propio barco eclipsaba el del avión. Les dimos un primer aviso, y ellos negaron que estuvieran haciendo nada malo. Ellos pensaban que era un farol nuestro, que estábamos controlándolos desde tierra. Pero cuando ya teníamos todos los datos necesarios para tramitar la sanción, y ellos seguían negando todo por radio, encendimos las luces y vieron que estábamos encima. Ahí fue cuando empezaron a reconocer que el vertido era suyo.

-Por lo que dice, ¿volar de noche se ha convertido en su as en el manga?

-Ellos no se lo esperan, sobre todo al principio, cuando empezamos. Los cogíamos por sorpresa y eso ayudó mucho.

-¿La tecnología tiene un papel fundamental?

-Absolutamente. El avión es solo el medio, pero sin los equipos instalados no podríamos hacer casi nada. Por ejemplo, el conocido como láser flúor tiene capacidad para interpretar los vertidos de noche y de día y los segmenta por un código de colores. Cada color tiene un grosor para definir en tiempo real los metros cúbicos o el grosor.

-El trabajo que hacen, posiblemente, sea el menos conocido de Salvamento Marítimo...

-Sin duda, y es una pena. También es cierto que llevamos pocos años en funcionamiento (diez), pero la gente tiene que saber que toda esa gran cantidad de barcos que pasan junto a las costas de Galicia a diario ya se lo piensan dos veces antes de verter suciedad al mar.

Así se controlan los sentinazos desde el aire La presión de Salvamento Marítimo ha hecho que estén prácticamente erradicados. Te llevamos a volar en el Rosalía de Castro

«Si un buque vierte aquí y no atraca en España, sí que puede irse de rositas»

Más allá de la calma chicha que se vive frente a la costa gallega en ese pulso constante que mantienen, desde hace una década, buques contaminantes y Salvamento Marítimo, siguen siendo mucho los objetivos por cumplir para que cada armadora se haga responsable de sus vertidos y los recicle según la normativa internacional.

-El protocolo de detección, inspección e infracción de buques contaminantes es claro. Pero si esos barcos no van a puerto y siguen su travesía no hay forma de multarlos...

-Al menos es complicado... En el peor de los casos queda fichado, ya que tenemos todos sus datos y eso puede tener consecuencias. Piense que al formar parte de la Agencia Europea de Seguridad Marítima existe una base de datos y todo puede llegar aunque sea en forma de multa a la armadora tiempo después. Pero en el momento, si cogemos a un buque contaminando en España y no atraca en puerto español, sí que puede largarse de rositas, aunque sea inicialmente.

-¿El Rosalía de Castro tiene más cometidos que evitar la contaminación?

-También participamos en salvamentos de personas, o prestamos colaboración al servicio de Vigilancia Aduanera en su trabajo contra el tráfico de drogas internacional, aunque de esa parte no podemos hablar. Todo es fruto de un convenio entre ellos y Salvamento Marítimo para optimizar recursos del Estado. Otro cometido es ayudar en la lucha contra el fuego. Aquí lo que hacemos es detectar los focos iniciales para fijar posición y ayudar a otros medios en la extinción de los incendios.

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