Las telecos arrancan el año con nuevos incrementos de precios tras los del 2016

Telefónica y Orange anuncian subidas de 5 euros, a los que podrían sumarse el resto


redacción / la voz

Telefónica dio el pistoletazo de salida a una más que previsible nueva subida generalizada de tarifas en los servicios de telecomunicaciones. Y ya se le están sumando otros grandes operadores para poner un poco más cuesta arriba el arranque del 2017.

La primera operadora del país está informando por carta a los clientes de su servicio Movistar Fusión que a partir del 5 de febrero tendrán que pagar 5 euros más al mes. El alza afecta solo a dos de los paquetes que ofrece, pero es el cuarto repunte que esta compañía aplica a sus tarifas en dos años.

Por su parte, Orange subirá las tarifas de su paquete Love también a partir de febrero. La filial de France Telecom es la primera que responde al movimiento de Telefónica, según la información del portal especializado ADSLzone. Orange comenzará a comunicar a sus clientes en los próximos días esta subida de tarifas. El incremento oscila entre los dos y los cinco euros en función del tipo de tarifa contratada.

Lo más probable es que el resto de grandes telecos que operan en Galicia hagan lo propio. Al menos esto es lo que ocurrió la última vez que se encarecieron las tarifas de las telecos. Justifican los incrementos por las inversiones para mejorar la cobertura al 4G, principalmente, pero también los datos para la navegación, algo ahora imprescindible en la lucha por captar nuevos clientes.

Entre febrero y marzo pasados, Telefónica, Vodafone, R y Orange anunciaron en cascada incrementos en sus precios de telefonía de unos 3 euros más al mes. Lo hicieron a cambio de ofrecer más datos a sus clientes, lo mismo que hará Telefónica tras el nuevo encarecimiento de Movistar Fusión.

La última del año

El resto de operadoras no dieron sorpresas a sus clientes el resto del año, salvo R, que acaba de aplicar su segunda alza del 2016 en los precios de 1 euro de media más al mes. Esta medida, que incluyó una ampliación de su oferta, entró en vigor hace una semana: el jueves 22, un día antes del monumental apagón que dejó sin servicio a sus clientes durante la mayor parte del viernes 23. La operadora de cable, en manos de Euskaltel desde hace un año, culpó del entuerto a Vodafone, pero esta ha negado la mayor. La teleco, además de pedir disculpas, ofrecerá una compensación económica equivalente a cinco veces el tiempo que cada cliente haya estado sin servicio. R es la principal operadora en Galicia por número de usuarios de móvil.

Con todo, estas subidas de tarifas en el sector de las telecos es un fenómeno reciente. De hecho, entre el 2009 y el 2015, la competencia entre las compañías por robarse clientes unas a otras provocó una intensa guerra de precios a la baja que generó un negocio deflacionista, que hizo las delicias de los usuarios. Pero los años de vino y rosas acabaron porque las compañías no pudieron soportar más años seguidos de caídas de los ingresos, a razón de un 7 % anual, según la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). En el 2015, las ganancias, por primera vez, se estabilizaron con respecto al ejercicio anterior, y la cifra de negocio alcanzó los 30.821 millones. Los precios disminuyeron entonces un 1,8 %, frente al 6,1 % registrado en el 2014, según la CNMC.

En el segundo trimestre del 2015 llegaron las primeras subidas. En abril, Vodafone anunció un alza en sus tarifas móviles y, en mayo, Movistar subió 5 euros mensuales Fusión 7. Luego se sumaron el resto de operadores.

Pero, además, el incremento de precios se vio animada por un proceso de concentración en el sector, lo que alimenta las suspicacias entre los clientes. Es algo parecido a lo que ha sucedido con otros negocios con fuerte agrupación de negocio en pocas manos (energía o banca). En el 2014, Vodafone compró ONO. Al año siguiente, Telefónica adquirió DTS; Orange se quedó con Jazztel; y Euskaltel con R.

Este sucesivo proceso de concentración ha provocado que los tres principales operadores (Telefónica, Vodafone y Orange) copasen en el 2015 el 78,2 % de los ingresos totales, 11 puntos porcentuales más que en el 2013, antes de las fusiones. 

¿Y si no estoy de acuerdo?

Los clientes que no estén de acuerdo con las subidas de tarifas solo tendrán una opción: cambiar de compañía, y sin penalización alguna, aunque tengan permanencia en vigor, pues supone un cambio unilateral de las condiciones del contrato. La operadora tiene la obligación de comunicar los cambios con un mes de antelación, según recuerdan las organizaciones de consumidores. Y eso es lo que han estado haciendo las operadoras. Otra cosa son las cuotas que queden por pagar por el terminal, que no quedan exentas.

La Xunta ha abierto casi 30 expedientes a la teleoperadora española, por 168.500 euros

La Junta de Andalucía y la Comunidad de Madrid han sancionado a Telefónica por aquella primera subida de precios de Movistar Fusión -cinco euros más al mes-, en mayo del 2015. Entienden que la compañía ha engañado a sus clientes porque, en el 2012, cuando lanzó ese servicio, aseguró que los precios serían «finales y para siempre». Andalucía le ha impuesto 6,23 millones de multa; Madrid, 30.000 euros.

¿Y la Xunta? Pues también anda a ello. El Instituto Galego de Consumo e Competencia inició a lo largo del 2015 y del 2016 un total de 27 expedientes sancionadores por la subida de Movistar Fusión, que suman un importe de 168.500 euros, según confirmó la Consellería de Industria. Detrás se encuentran los mismos motivos que en el caso andaluz y madrileño.

Expedientes a todos

En total, la Xunta abrió por distintos motivos 748 expedientes sancionadores a las compañías telefónicas en los años 2015 y 2016, que podrían sumar sanciones por 3,7 millones. Es uno de los sectores que concentra un mayor número de denuncias de los consumidores.

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