Hay vida más allá del PIB

Los investigadores Albino Prada y Patricio Sánchez muestran cómo algunos de los países más ricos son los que peor transforman su crecimiento en desarrollo social

Cambio de posición en el ranking mundial de desarrollo social Cambio de posición en el ranking mundial de desarrollo social

santiago / la voz

Algunas de las economías que encabezan el ránking mundial de prosperidad y riqueza material, y que ostentan unos niveles de ingresos por habitante que son la envidia del resto del planeta, ocupan lugares mucho más atrasados si se valoran otras variables que miden con mucha mejor exactitud cuál es su nivel de desarrollo y cohesión social. Un trabajo a nivel internacional elaborado por dos investigadores gallegos, Albino Prada y Patricio Sánchez, ambos profesores de la Universidad de Vigo, y recientemente publicado en la revista Social Indicators Research, muestra cómo son precisamente algunos de los países más ricos los que más puestos retroceden cuándo se analiza el desarrollo social multidimensional con 15 indicadores relacionados con la salud, la educación, el medio ambiente, la calidad del empleo y el bienestar social.

Es lo que sucede, por ejemplo, en algunos países del golfo Pérsico, ricos por el petróleo, como es el caso de Kuwait, Emiratos Árabes Unidos o Arabia Saudí. Si en lugar de medir su PIB se analiza su índice de desarrollo humano (IDH), los tres descienden, respectivamente, nada más y nada menos que 144, 134 y 114 puestos. Pero no son los únicos casos llamativos. Luxemburgo es la tercera economía mundial que más posiciones retrocede (139) y en el ránking de países que empeoran su posición respecto al PIB se encuentran también Australia (81) Estados Unidos (80) o Canadá (51).

Los cambios

Cuánto más amplio es el indicador de desarrollo social utilizado para medir el progreso de un país, es decir, cuántas más variables se incluyen, más brusca es la oscilación de un ránking a otro.

En el lado opuesto están los países que se encuentran peor ubicados en la clasificación de riqueza pero que escalan posiciones a la hora de analizar su progreso en bienestar o cohesión social. En esa lista figuran Kirguistán, Madagascar, Armenia, Tayikistán, Sri Lanka, Zimbabue, Jamaica, Togo, Liberia, Kenia, Mongolia o Malawi. Destaca, en este sentido, el caso de China que asciende 62 posiciones en la ránking de desarrollo social en relación a la clasificación que ostentaba en el PIB. El trabajo de los investigadores gallegos pone el foco en algo que viene cuestionándose desde hace ya tiempo: que el desarrollo de un territorio solo pueda medirse en función de lo que produce y de su renta per cápita.

«Los resultados obtenidos permiten identificar qué países transforman mejor o peor el crecimiento económico en desarrollo social, así como detectar qué dimensiones o variables del desarrollo son las responsables en los cambios de posición en los diferentes ránkings», explican los investigadores. Este es la continuación de un informe previamente elaborado para la UE y en el que se analizaba lo mismo: cómo varía la clasificación de los países en función de medir su riqueza o su desarrollo humano. De nuevo, Luxemburgo era el ejemplo más llamativo: número uno en renta y en el puesto 23 del ránking de desarrollo social, lo contrario de lo que le sucede a Eslovenia. También se dan casos en los que apenas existen variaciones en función de la clasificación. Los Países Bajos, Suecia o Dinamarca se encuentran a la cabeza en PIB, pero también en cohesión social. España se mantendría en el puesto 13 en riqueza y en el 12 en desarrollo social.

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