El tirón de las ventas al extranjero de Inditex y de Citroën oculta el déficit de empresas exportadoras
19 feb 2016 . Actualizado a las 05:00 h.En su comparecencia semanal tras la reunión de Gobierno, Feijoo no desaprovechó ayer la ocasión para ensalzar el dato de exportaciones. «A economía galega empeza a espertar e a dar signos de recuperación que espero que se consoliden», dijo. Durante el pasado año, las empresas gallegas vendieron mercancía en el extranjero por valor de 18.830 millones de euros, un 5,6 % más que en el 2014 y una cifra ligeramente superior a la del 2013, ejercicio en el que se alcanzó el récord de exportaciones (18.700 millones). Un buen dato el del 2015, sobre todo tras un año anterior en el que la desaceleración del sector exterior fue determinante para explicar el comportamiento diferencial negativo de Galicia respecto a España en crecimiento económico. Una divergencia que se mantuvo en el 2015, pero esta vez con las luces rojas encendidas en factores que tienen que ver con la demanda interna.
Al buen desempeño exportador de Galicia han contribuido, una vez más, la salud de las manufacturas de consumo y del automóvil, cuyas ventas al exterior crecieron, respectivamente, un 13,1 y un 3,8 % en relación al 2014. Gracias al peso y la dimensión que tienen dos gigantes como PSA Citroën y la multinacional textil Inditex, Galicia representa el 7,1 % de todas las exportaciones españolas, cuando su peso en el conjunto del PIB estatal es dos puntos inferior.
Por ejemplo, casi el 60 % del total de las exportaciones de la provincia de A Coruña durante el pasado año dependieron de las manufacturas de consumo, fundamentalmente la moda. Y PSA Peugeot Citroën fabricó el 20% de los vehículos exportados en España durante 2015.
Sin embargo, un dato de ventas al exterior que invita al optimismo vuelve a evidenciar que, en Galicia, hay dos jugadores de nivel mundial, pero falta banquillo. En relación al peso que tiene su economía en el conjunto del estado, la comunidad gallega debería contar, al menos, con unas 1.200 empresas exportadoras más, tal y como estima un informe elaborado por el Foro Económico de Galicia (FEG) sobre los desequilibrios del sector exterior.
Un gran atraso
La autonomía gallega tiene un gran atraso en su estructura empresarial, con micropymes que operan en mercados locales, sin apenas innovación y que ni han dado ni piensan dar el salto a la internacionalización. Un problema también extensible al resto de España, pero en menor medida. Esto explicaría también los diferentes ritmos de creación de empleo en la salida de la crisis, y la menor capacidad de consumo, al contar también con salarios más bajos que la media española.
Con el objetivo de corregir estos desajustes, la Xunta tiene en marcha la Estratexia de Internacionalización da Empresa Galega 2020. Se invertirán 50 millones (entre el 2015 y este año) para incrementar las exportaciones un 25 %. Y se pretende que, al finalizar el próximo lustro, la aportación del sector exterior al PIB de la comunidad alcance el 40 %, con unas ocho mil empresas exportadoras. Un reto que no es menor. Pero que permitirá un sector exterior mucho más equilibrado, sin los pies de barro.