La compañía pretende salir adelante y evitar la suspensión de pagos
25 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Abengoa afronta este lunes una de las fechas claves para garantizar su futuro. La compañía, en preconcurso de acreedores, presentará al consejo de administración el plan de viabilidad con el que pretende salir adelante y evitar la suspensión de pagos. La idea sobre la que pivotará el documento será reducir el tamaño de la empresa, rebajar la deuda y centrarse en sus actividades de ingeniería e innovación.
El plan ha sido elaborado por la firma de asesoramiento Álvarez & Marsal y dibuja una compañía de menores dimensiones. Según los borradores con los que trabaja la empresa, la propuesta recoge un beneficio bruto de explotación (Ebitda) hasta un 50 % inferior y una facturación un 60 % menor a los casi 7.700 millones ingresados anualmente. Además, para reducir la deuda, el verdadero problema del grupo, apuesta por una quita que podría llegar al 66 %, lo que supondría reducir el endeudamiento hasta los 3.000 millones frente a los más de 9.000 millones que la multinacional acumula ahora. Esta rebaja de pasivo también se lograría a través de un plan de desinversiones por valor de unos 1.500 millones.
Accionistas
Si se optara por la capitalización de la deuda, además del canje de bonos por acciones, implicaría que bancos y bonistas se harían con cerca del 75 % del accionariado del grupo, lo que diluiría al 25 % la participación de los actuales accionistas.
Para sacar adelante el plan, Abengoa debe convencer a los bonistas y a la banca acreedora, algo complicado porque las entidades financieras no quieren aceptar ningún tipo de quita. En caso de que no se alcance un acuerdo en las próximas semanas, la compañía entraría en concurso el 28 de marzo.
Al mismo tiempo, Abengoa negocia con los inversores -entre ellos BlackRock, AIG o Invesco- una inyección de liquidez de 100 millones para hacer frente a los próximos pagos, entre ellos las nóminas de sus empleados.