La Fiscalía pide cuatro años de cárcel para Díaz Ferrán

Europa Press

ECONOMÍA

Acusa al expresidente de la CEOE de un delito continuado de apropiación indebida por quedarse con 4,4 millones de euros de clientes

01 jun 2015 . Actualizado a las 14:59 h.

La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha pedido cuatro años de cárcel para el expresidente de la CEOE Gerardo Díaz Ferrán al que acusa de la comisión de un delito continuado de apropiación indebida por quedarse con 4,4 millones de euros pagados al Grupo Marsans por clientes que contrataron viajes que nunca llegaron a disfrutar.

El Ministerio Público ha presentado el escrito provisional de acusación ante el juez Santiago Pedraz en el que solicita la apertura de juicio oral contra el exjefe de la patronal y contra el último director general de la empresa turística, Iván Losada, representante de la sociedad Posibilitum Business, que era propiedad del empresario experto en quiebras Ángel de Cabo, que adquirió la compañía en junio de 2010.

La Fiscalía reclama que ambos sean condenados por el mismo delito a sendas penas de cuatro años de prisión y al pago de una multa de 12.000 euros cada uno, a razón de una cuota diaria de 50 euros durante ocho meses, después de que Pedraz transformara en abril del pasado año las diligencias previas en procedimiento abreviado, dando así el primer paso para sentar a Díaz Ferrán en el banquillo.

En su escrito provisional de acusación, el fiscal Daniel Campos defiende que ambos se apropiaron indebidamente de las cantidades entregadas por los clientes para la adquisición de billetes. Concluye que los clientes perjudicados por Viajes Marsans y sus filiales Tiempo Libre, Rural Tours y Viajes Crisol perdieron las cantidades depositadas por sus reservas de viajes cancelados.

OPERATIVA DE MARSANS

Así, entre el 1 de marzo y el 31 de julio de 2010, el grupo Marsans formalizó reservas que dieron lugar a 7.560 depósitos de clientes, de los que 4.706 no han sido devueltos y se destinaron a fines ajenos a la actividad del grupo. Los consumidores pagaron cantidades que oscilan entre los 130 y los 5.834 euros.

A finales de 2009, los proveedores turísticos del grupo Marsans comenzaron a exigirles el pago anticipado de los productos comercializados, por ejemplo Pullmantur pidió el dinero durante los 30 días anteriores al inicio de los viajes.

Según el fiscal, «los responsables del Grupo Marsans, lejos de destinar los fondos depositados pro los clientes al pago de los servicios contratados, los destinaron a otros fines ajenos a la actividad del grupo». La «desviación» de fondos condujo a que los clientes perdieran el dinero entregado al hacer la reserva o el precio total del servicio contratado.

El 20 de abril de 2010 la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA) les retiró la licencia para vender billetes de avión por impagos. Un día antes , el 19 de abril, los directivos de la empresa turística pidieron por correo electrónico a sus oficinas que depositaran el dinero de las reservas en una cuenta de la sociedad Marsans Shooping. Esta cuenta acumuló 2,46 millones de euros, de los que 1,07 fueron traspasados a otras sociedades y 1,14 se retiraron mediante cheques al portador.