Las almejas se desintoxican

f. fernández REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

Todos los bancos marisqueros de la ría de Pontevedra están ya libres de toxina. En la foto, trabajadoras en la zona de A Seca (Poio).
Todos los bancos marisqueros de la ría de Pontevedra están ya libres de toxina. En la foto, trabajadoras en la zona de A Seca (Poio). s. gonzález< / span>

La marea roja remite en casi todos los bancos marisqueros y solo cuatro permanecen cerrados, pero sigue afectando al 75 % de las bateas de mejillón

08 jul 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Marina Buceta no disimula su alegría. Ni siquiera la frialdad de la línea telefónica mitiga su voz de entusiasmo. Es la presidenta de la agrupación de mariscadoras de a pie de la Cofradía de San Telmo, uno de los tres pósitos del fondo de la ría de Pontevedra que al fin podrán volver a faenar. Cuatrocientos trabajadores de San Telmo, Raxó y Lourizán que han estado con el alma en vilo por culpa de la marea roja, que mantuvo cerrados sus bancos marisqueros desde abril casi de forma ininterrumpida. Hasta el sábado pasado, cuando los análisis confirmaron que ya no había toxina. Esos mismos resultados negativos permitieron reabrir también el día 5 la única de las tres zonas de la ría de Muros-Noia que permanecía cerrada al marisqueo.

«Estamos moi esperanzados, claro, é que apenas gañamos nada nestes seis últimos meses e a ver se agora recuperamos, aínda que vai ser difícil», destaca Buceta, quien aclara que de enero a marzo casi no faenaron porque son meses de poca demanda y en abril se quedaron con tres palmos de narices porque la marea roja cerró al marisqueo los bancos del fondo de la ría pontevedresa. Desde entonces, la toxina solo remitió lo suficiente como para trabajar siete días seguidos. Una ruina. La marea roja es una triste conocida para el sector, que está acostumbrado a que asome la patita cada tanto tiempo, pero, como resalta Marina Buceta, «tanto tempo seguido con todo pechado non é habitual».

Salvar el verano

Ahora toca trabajar -empezarán mañana miércoles- y cruzar los dedos para que la toxina se olvide durante mucho tiempo de los bancos marisqueros y no frustre la campaña de verano que, junto con la de Navidad, es la más importante del año. Como ocurrió en la ría de Pontevedra, el episodio de toxicidad empezó a cerrar zonas en abril pasado y, de igual modo, está remitiendo en la mayoría. De hecho, hasta ayer permanecían cerradas solamente 4 de las 35 zonas de moluscos infaunales en las que la Consellería do Mar divide los bancos marisqueros gallegos.

La veda está en vigor en las rías de Cedeira (desde el 7 de mayo), O Burgo (desde el 2 de julio), Corme-Laxe (desde el 18 de junio) y Camariñas (desde el pasado día 1).

Pero la situación es bien diferente en las bateas de mejillón. La toxina mantiene cerradas el 75 % de ellas, 41 de 55, según figura en la página web del Instituto Tecnolóxico para o Control do Medio Mariño (Intecmar), con sede en Vilaxóan (Vilagarcía). Sin embargo, Covadonga Salgado, directora del Intecmar, señala que la toxina está remitiendo desde la semana pasada, cuando los análisis de células empezaron a arrojar los primeros resultados negativos. Y, pese a que todavía hay tantos polígonos afectados, Salgado confía en que la tendencia se mantenga y este verano puedan reabrir todas las bateas.

La marea traicionera

Aunque, eso sí, la directora del Intecmar advierte de que no se puede confiar en la marea roja, ya que puede hacer ver que se aleja y volver a aparecer de un día para otro. Son muy importantes en esto las condiciones meteorológicas. Si las actuales se mantienen, la toxina seguirá desapareciendo y reabrirán poco a poco los polígonos de mejillón, pero basta con que el viento empiece a soplar del sur, por ejemplo, para hacer que se tambaleen todos los buenos augurios. Pero «hay que ser optimistas y los datos que manejamos son buenos», destacó Covadonga Salgado.

El sector bateeiro no se ha recuperado todavía del nefasto año 2013, que se tiñó de tres episodios diferentes de marea roja que se encadenaron en el tiempo, cerrando polígonos durante 271 días consecutivos. Salgado aclara que hasta ahora se ha detectado un solo episodio de toxicidad, pero «viene justo después de un año muy malo». La directora del Intecmar confía en que no se reproduzca la catástrofe del 2013. De hecho, no es normal que la toxina ataque con tanta virulencia dos años consecutivos, pero para la marea roja parece que nada es imposible.

Los polígonos abiertos

Según datos del Intecmar, solamente se puede comercializar el bivalvo cultivado en tres polígonos de A Pobra, uno de Vilagarcía (abierto desde el pasado día 1), dos de Cambados (uno de ellos, el Cambados D, desde el pasado viernes) y dos más de O Grove (uno de ostra). Además de la ría de Arousa, también se puede trabajar con normalidad en cuatro polígonos de Redondela, en la ría de Vigo; y en uno de Noia, que reabrió .