En el carácter privado del certamen también insisten las Administraciones a las que apelan las fuerzas sociales cuando se les plantea la posibilidad de arrimar el hombro. Miguel Arias Cañete, el ministro cuya cartera, Agricultura, se encargaba de sufragar la cumbre de ministros -con un coste superior a los 800.000 euros-, señaló ayer en Ourense que la anulación de la World Fishing en Vigo «no sería una buena noticia». Cañete da por seguro que, «si se celebra, nosotros estimularíamos el encuentro internacional de ministros de Pesca como hemos hecho siempre», y añadió que «el Gobierno está a disposición de los organizadores para apoyar, en la medida de las posibilidades, el acontecimiento». Ahora bien, se trata de «un acontecimiento organizado por el sector privado que confiamos en que tenga continuidad». Y si no la tiene, Vigo «siempre seguirá siendo una referencia en la pesca mundial».
Sin noticias
Mar, por su parte, lamentó que los «promotores privados» de la feria hayan perdido la oportunidad de dejarla en Galicia. Eso, si realmente la han perdido, porque, desde luego, «ninguén nolo comunicou». Según dicen desde la consellería, «los promotores non se puxeron en contacto con nós, nin para pedir axuda nin para dicir que non se vai celebrar».
El alcalde de Vigo, Abel Caballero, tampoco quiso dar nada por seguro antes de hablar con los organizadores tradicionales».