Los ciudadanos apenas lo notarán

M. M. REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

08 nov 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Confía Draghi en que la rebaja ayudará a reactivar el crédito y a que la financiación llegue a los particulares y las empresas. Vital para apuntalar la anémica recuperación de la eurozona. Con esas mismas miras, las de que el dinero llegue a la economía real, tiró ayer el BCE la casa por la ventana y decidió prolongar la barra libre de liquidez de la que disfruta la banca. Hasta mediados del 2015.

Pero los expertos no lo creen. Las condiciones de acceso al crédito son tan dispares entre países -eso que los analistas llaman fragmentación financiera y que hace que los ciudadanos del sur paguen mucho más por los créditos que sus vecinos del norte- que no va a servir de casi nada, mantienen.

Si acaso para afianzar las exportaciones. Porque, en teoría -y así ocurrió ayer-, una rebaja de tipos debilita la cotización del euro.

Ni siquiera se notará demasiado en las hipotecas. O eso por lo menos es lo que señalan desde la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (Adicae). Y eso que lo lógico será que el euríbor se ajuste al nuevo precio oficial del dinero en cuestión de días. En teoría, y si el euríbor se afianzara, pongamos, en el 0,30 %, el recibo de una hipoteca de 120.000 euros a 20 años bajaría 13 euros al mes. Si no hay cláusula suelo, claro, que es una de las razones a las que alude Adicae cuando asegura que hay muchas familias que no lo van a notar.

Malas noticias para el ahorro

Para los ahorradores, sin embargo, la rebaja del precio oficial del dinero ordenada ayer por el consejo del BCE traerá aparejada una caída en las remuneraciones de sus depósitos.