Huele a rebaja de tipos del BCE

m. m. redacción / la voz

ECONOMÍA

Poco más de dos años lleva Draghi al frente del BCE. Los cumplió el viernes de la semana pasada. Y en ese tiempo ha metido cuatro veces la tijera en el precio oficial del dinero. Las dos primeras veces, nada más llegar al despacho, en las dos primeras reuniones de la autoridad monetaria bajo su batuta. Se lo encontró en el 1,5 % y ahora está en el 0,5 %. Y, todo en aras de una reactivación económica que Bruselas pronostica que será lenta. Mucho.

Con la inflación bajo control (hasta hay quien habla ya de deflación, riesgo que la Comisión descarta) y la economía necesitada de muletas para caminar por la recién iniciada senda de la recuperación, todas las miradas se han vuelto otra vez hacia el italiano. Y ya hay apuestas sobre el próximo movimiento de ficha de Draghi. Huele a rebaja de tipos de interés. La están cocinando en Fráncfort. De eso están seguros los analistas. Divididos solo por el momento elegido por el italiano para la degustación del plato. Hay quien piensa que la servirá mañana, pero la mayoría creen que llegará en diciembre, alegrando con ello el menú navideño. Otra cosa es si las viandas llegarán a las mesas de los ciudadanos o se quedarán por el camino como otras tantas veces a lo largo de la crisis. Con la botella del crédito sin descorchar se hace complicado festejar la comilona.

Pistas

Lo que sí esperan los mercados de Draghi es que dé pistas. Esto es, que si no rebaja los tipos, deje la puerta abierta de par en para para diciembre. Habrá que leer entre líneas. Como casi siempre que habla un banquero central. El italiano no suele explayarse con sus comentarios. Pero, ni falta que hace. A buen entendedor... No hay más que ver todo lo que consiguió con aquel escueto: «Haré todo lo necesario... y créanme, será suficiente». Nada dejó entrever, ayer, cuando en un discurso en Fráncfort, se limitó a constatar que Europa se recupera «gradualmente» de la crisis.

Italia exige acción

Pero hay quien no está dispuesto a conformarse con palabras. En esa línea está el ministro italiano de Finanzas, quien le reclama a su compatriota que pase de la política verbal a la de los hechos y baje los tipos de interés, para, entre otras cosas, frenar la escalada del euro. Los mercados «quieren ver alguna acción concreta en algún momento, y quizá antes de final de año», argumenta.