Los inversores confunden las acciones de una cadena de venta de productos electrónicos con las de la red social y disparan su valor un 2.000 %
05 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Tweeter Home se convirtió ayer, sin comerlo ni beberlo, en la estrella invitada del esperado debut bursátil de Twitter. Horas después de que la red social creada por Jack Dorsey se desnudara para desvelar al mundo sus números -con vistas a su salida a bolsa, prevista para final de año-, en Wall Street muchos mezclaron churras con merinas. Se lanzaron a comprar acciones de la cadena especializada en la venta de productos electrónicos, confundiéndola con Twitter. La similitud de los nombres tuvo la culpa. Eso, y que el ticker (una especie de siglas) que empleará la red social cuando cotice (TWTR) solo se diferencia en una letra del que usa Tweeter Home (TWTRQ), cuyas acciones se negocian en el llamado mercado over the counter, no regulado. Allí, los títulos de la cadena de productos electrónicos -en quiebra desde el 2007, tras acogerse a la ley de bancarrotas estadounidense-, se vendían el jueves a 0,006 dólares. Ayer, en plena locura, llegaron a pagarse a 0,13. Una revalorización de más del 2.000 %.
Y, lo peor es que no es la primera vez que ocurre. Hace menos de un mes, a mediados de septiembre, poco después de que Twitter desvelara su intención de salir a bolsa, sucedió algo similar, aunque entonces la subida no fue, ni mucho menos, tan espectacular. Los hay que no aprenden.
La red social al desnudo
Y todo, porque la salida a bolsa de la red social se ha convertido en la más esperada desde el desembarco de Facebook en el parqué el año pasado. Pero a diferencia de lo que ocurrió con aquella otra, Twitter no había hecho públicos hasta ahora ninguno de los datos que los inversores codiciaban. La razón es que se acogió a una ley para empresas emergentes que le permitía mantener todos sus datos en secreto hasta dos semanas antes del debut efectivo en el parqué.
Su decisión fue muy criticada por inversores y expertos, quienes aseguraron que, de ser así, no iban a tener tiempo de analizar las cifras con la suficiente profundidad. Parece que esas críticas han hecho mella en la empresa y el jueves por la noche desveló al menos lo más importante. Lo primero es que sus acciones se venderán con otro nombre, no más Twitter, ahora TWTR. Lo segundo es que el dinero que espera recaudar para emplearlo en el impulso de la compañía son mil millones de dólares (736 de euros). Y lo tercero es que ha permitido ver todas las cifras de su negocio.
Reconoce que tiene 218 millones de usuarios de promedio en los tres meses anteriores a julio de este año. De ellos, unos cien millones lo emplean a diario. Y el 75 % acceden a Twitter desde sus teléfonos móviles. La primera de las cifras ha provocado cierta sorpresa, unida a una ligera pesadumbre entre los posibles inversores porque las estimaciones, a partir de su crecimiento el año pasado, eran que en junio de este año tendría 240 millones de usuarios.
No hay beneficios
Otro de los datos importantes es el de sus beneficios. Twitter, que nació hace ocho años, no ha conseguido beneficios en ninguno de los tres últimos ejercicios. Y eso porque ha empleado el dinero que ganó en impulsar un crecimiento acelerado de la compañía.