AFrancisco Bello y tres socios, hace más de un año, se les ocurrió montar una empresa tras cursar un máster. Se habían dado cuenta de que había consultoras que daban servicio a las pymes, pero de forma compartimentada: asesoría fiscal, laboral, técnica, informática. Y decidieron montar una firma que ofreciera una solución global: el grupo Arquea.
Lo que no esperaban eran meses y meses de tramitaciones, de un lado para otro. Que si el banco, que si el Registro Mercantil, que si Hacienda, que si la Xunta, que si el notario. «Te pasas el tiempo de un lado para otro como una pelota de pimpón y es cuando te preguntas si no sería mucho más fácil, en la era de las tecnologías, centralizarlo todo en un punto, en un solo sitio, de forma que se emplee la mitad del tiempo en trámites; la burocracia y el papeleo se hace eterno», precisa Francisco Bello. Este emprendedor, ingeniero de formación, decidió unir su destino empresarial a otros socios, formados en Derecho y Económicas, y ofrecer a las empresas servicios de consultoría integral. «Da igual lo que vayas a montar, el tipo de negocio; todo está sujeto a un montonazo de trámites. Nosotros hemos estado muchos meses con todo el papeleo, y aún nos quedan cosas», se lamenta este joven. Francisco cree que todos los cambios normativos que contribuyan a reducir los trámites son bienvenidos, máxime en un contexto donde es difícil hallar trabajo por cuenta ajena y muchos se ven abocados a emprender.