El FROB controlará NCG junto a empleados y preferentistas

Rubén Santamarta Vicente
rubén santamarta REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

El banco revela en su informe anual que para la mitad de las preferentes no se ha pedido el reembolso

03 may 2013 . Actualizado a las 11:48 h.

El accionista único de NCG Banco tendrá pronto compañeros de viaje. El FROB, el fondo de rescate bancario, controla ahora el 100 % de la sociedad, pero se espera que entre mayo y junio un buen número de preferentistas se incorporen a su accionariado, hasta controlar un tercio del banco. Se convertirán en accionistas todos aquellos dueños de preferentes y subordinadas que no puedan acogerse al arbitraje abierto, y aportarán una cantidad significativa al capital del banco. De hecho, como admite la entidad en su informe anual presentado esta semana a la CNMV, Novagalicia superará la ratio mínima de solvencia exigida por el Banco de España gracias a ese capital que aportarán preferentistas y bonistas.

Según ese mismo informe, NCG tiene unos 2.377 millones de euros en esos productos, vendidos entre particulares e inversores institucionales en los años de Caixa Galicia y Caixanova. De ese montante, apenas la mitad han pedido el arbitraje, por un total de 1.156 millones de euros. Quedan otros 1.221 para los que no se ha solicitado ningún tipo de solución. Se estima que un millón se ha podido resolver en vía judicial.

Pero aún así quedarían otros 1.220 millones atrapados en estos productos, sin reclamación alguna. ¿A quién pertenecen esas preferentes y subordinadas? Según fuentes del banco, a tres tipos de clientes. Hay un grupo importante de empleados del banco y sus familiares, que no pueden pedir una solución a su problema porque se entiende que sabían lo que estaban vendiendo y comprando. Se calcula que pueden ser 2.000 personas. Hay un segundo grupo de inversores institucionales (fondos de inversión por ejemplo). Y un tercero conformado por clientes minoristas que tendrán que quedarse como accionistas porque su caso no se ajusta al arbitraje, o porque aún hoy desconocen que tienen esos productos (que todavía quedan casos).

A esos clientes con 1.220 millones se les tiene que aplicar (como a todos) una quita media de entre el 43 y el 41 %, de tal forma que el capital que se inyectará en el banco serán unos 730 millones de euros. Con ese dinero controlarán alrededor de un tercio del capital.

El futuro de esos accionistas en el banco es incierto. Se espera que una mayoría vendan su participación cuando pueda recomprársela el Fondo de Garantía de Depósitos, aunque el cuándo es una incógnita.