Alemania quiere poder enviar a la cárcel a los banqueros negligentes

úrsula moreno BERLÍN / CORRESPONSAL

ECONOMÍA

El objetivo es prevenir nuevas crisis financieras y que, en caso de producirse, las paguen los propios bancos y no el erario público

06 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Más responsabilidad para bancos y banqueros. ¿Por qué si la crisis financiera le ha salido tan cara a los contribuyentes ningún banquero ha respondido ante la Justicia?, se preguntan muchos alemanes después de tener que rescatar con fondos públicos a importantes bancos regionales durante los últimos cuatro años. El Gobierno de Angela Merkel quiere aprobar hoy un paquete legislativo que prevé sanciones económicas para entidades financieras y aseguradoras y hasta cinco años de cárcel para responsables de negocios altamente especulativos. El objetivo es prevenir nuevas crisis financieras y que, en caso de producirse, las paguen los propios bancos y no el erario público.

Según esta normativa, que muy probablemente aprobará hoy el Consejo de Ministros, un banquero que haya realizado operaciones financieras demasiado arriesgadas, poniendo a su entidad en peligro, podrá ser condenado a sanciones pecuniarias o a un máximo de cinco años de cárcel. Otro capítulo del paquete legislativo prevé que las entidades más importantes del país se vean obligadas a presentar planes sobre cómo sanear sus finanzas en caso de afrontar impagos. Una suerte de testamentos bancarios o planes de saneamiento en caso de crisis: ¿cómo responderán ante posibles emergencias sin recurrir al Estado?

El proyecto de ley, que afectará a las grandes firmas, y que ha puesto en marcha el ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, no necesita ser ratificado en el Bundesrat, la Cámara de representación regional, que en estos momentos controla la oposición. Pero no está claro si podrá ver la luz en esta legislatura, ya que para la oposición no es lo suficientemente ambicioso. Joachim Poss, vicepresidente del grupo parlamentario socialdemócrata, explicaba a la televisión pública que «las medidas de Schäuble, que pretenden proteger los ahorros de operaciones especulativas, se quedan cortas».

Separación de negocios

Esta compleja normativa prevé además que las entidades separen claramente sus negocio de inversión de la banca de ahorro. Esto obligaría a crear una especie de filial para inversiones de riesgo, que sería independiente desde el punto de vista legal y económico de la banca al detalle, y así no arrastraría consigo los ahorros de los clientes. La patronal del sector asegura, sin embargo, que esta división no se ha revelado hasta ahora como efectiva y critica la propuesta de ley por considerarla «precipitada». Además, recuerdan que las firmas germanas son «cautas» en la concesión de créditos.

Lo cierto es que la crisis financiera mundial que se desató en el 2008 fue debida a decisiones erróneas en las directivas de muchas entidades bancarias y aseguradoras, también en Alemania. Los líderes del G-20 acordaron entonces una reglamentación más estricta para los mercados financieros, que sometiera a control a cualquier actor o producto. Alemania no está sola en esto. El lunes el Reino Unido propuso alejar de la profesión a banqueros de firmas que hubieran entrado en quiebra.