El consumo de gasolinas y gasóleos vuelve al nivel de los años noventa
04 ene 2013 . Actualizado a las 18:09 h.Grupos de empleados que se desplazan en un solo coche al trabajo, un mayor uso del transporte público y, sobre todo, un drástico recorte en los desplazamientos de ocio. Son algunos de los nuevos comportamientos que ha desencadenado la grave crisis económica. Y que tienen un reflejo incontestable en los datos de consumo de combustibles. El avance estadístico ofrecido ayer por la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores), relativo al mes de noviembre del 2011, muestra que la demanda de gasolina y de gasoil, solo en lo que va de año, ha caído un 6,8% en tasa interanual. Los 24,06 millones de toneladas que se han gastado en los once primeros meses del 2012 representan un nivel de consumo un 20 % inferior al que se registraba en el 2007, justo al inicio de la crisis, y devuelve las cifras globales de demanda de carburantes al nivel que había en la década de los noventa.
A falta de conocer cómo cierra el 2012 en cuánto al consumo de carburantes y de que Cores proporcione los datos desglosados por autonomías, las últimas cifras disponibles hasta el mes de octubre muestran que Galicia sigue el mismo patrón de comportamiento que el resto del Estado.
En el carburante de 95 octanos, el que tiene una mayor demanda, el consumo del pasado mes de octubre en la comunidad gallega fue de 19.935 toneladas, una cifra que contrasta con la de hace cinco años: 24.449 toneladas, es decir, una caída del 18,4 %. En la gasolina de 98, durante el mismo período, el desplome es de casi el 30 %. Y en el gasoil tipo A apenas existen variaciones. No sucede lo mismo con el de clase B, por ejemplo, en el que la caída es del 50 % respecto al 2007, según los últimos datos de Cores. Tradicionalmente, la demanda de combustibles de automoción se ha considerado inelástica ante la evolución del precio en los surtidores. Pero el aprovisionamiento es cada vez más caro en un contexto de constante pérdida de poder adquisitivo, lo que ha provocado un descenso considerable de los desplazamientos en coche.
Un desplome al que contribuyen los particulares, pero también un tejido empresarial dominado por autónomos y micropymes que ven cómo la caída de la demanda y de la actividad reduce bruscamente las necesidades de desplazamiento. Los datos que manejan los empresarios del polígono empresarial del Tambre, en Santiago, muestran cómo la entrada y salida de vehículos al parque ha caído un 30 % desde el inicio de la recesión económica.
Casto Bravo, de la Confederación Española de Estaciones de Servicio, advierte de que el 2012, seguramente, pasará a la historia como uno de los peores años en cuanto a consumo. «Todo está en contra, la fiscalidad es cada vez mayor, los precios suben y la gente está en el paro o le han bajado el sueldo; es decir, es normal que el gasto se resienta, sobre todo en fines de semana y vacaciones; ahí es donde más lo hemos notado; hay gente que no tiene más remedio que usar el coche para trabajar», puntualiza.