Almunia culpa de la crisis bancaria a los gestores de entidades rescatadas

cannes / efe

ECONOMÍA

09 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

El comisario europeo de la Competencia, Joaquín Almunia, afirmó ayer en Cannes (Francia) que los grandes responsables de la crisis bancaria en España son los gestores de las entidades que han necesitado rescate. Para ilustrarlo, recordó que hay entidades españolas «que están en muy buena situación», y que por tanto no han necesitado ayudas públicas, y «otras que sí». «No es fruto de la casualidad, es fruto de la gestión, de la mala gestión», concluyó.

Almunia, además, se mostró confiado en que la reestructuración bancaria en España, que va a completarse con otras cuatro entidades antes de Navidad, sea suficiente para que vuelva a fluir el crédito de forma gradual.

En una entrevista concedida a Efe en la localidad francesa de Cannes, Almunia subrayó: «Espero que la reestructuración y la recapitalización de una parte del sistema bancario español (...) sea suficiente para volver a poner esas entidades en el mercado en una posición sólida que les permita financiar la economía real». Preguntado sobre si será necesario un segundo rescate, respondió que «en este momento tenemos que apostar por el éxito de esta intervención, que exige esfuerzos y sacrificios a todos», incluidos los empleados de las entidades intervenidas y los contribuyentes.

A este respecto, insistió en que «es una intervención dura y necesaria» con la que se pretende «que fluya el crédito», y que «no se puede pedir que tenga efectos antes de que las decisiones sean adoptadas», ya que se acaban de aplicar a cuatro entidades y «antes de Navidades vamos a tomar decisiones sobre otras cuatro».

Crecimiento versus ajustes

En cuanto a la recuperación económica, Almunia constató que «estamos en pleno período de ajuste y de reestructuración. Es muy difícil ofrecer a la vez crecimiento». Añadió: «Estamos también en un momento de ajuste presupuestario, de consolidación fiscal, que es también imprescindible», como lo es contener la deuda pública y «crear confianza para los inversores y los consumidores», argumentó. El comisario señaló que es consciente de que la opinión pública estima que desde Bruselas se dan «recetas» de austeridad «que no están resolviendo la crisis».