A favor de los ganaderos juego el alto precio que registran actualmente las importaciones lo que disuade a las lácteas de acudir a terceros países y en su contra la delicada situación económica de las granjas
27 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Las explotaciones lácteas gallegas entregan diariamente a la industria alrededor de 6,5 millones de litros de leche o, lo que es lo mismo, cuatro de cada diez del total producido en el conjunto del Estado. Las repercusiones que podría tener la retirada de un porcentaje tan elevado de materia prima del mercado español, claramente deficitario, no dejan de ser una incógnita. A favor de los ganaderos juego el alto precio que registran actualmente las importaciones lo que disuade a las lácteas de acudir a terceros países y en su contra la delicada situación económica de las granjas.
¿Cuánto tiempo pueden aguantar los ganaderos sin entregar la leche?
Es difícil saberlo por cuanto que es la primera vez que se lleva a cabo un acto de este tipo en la historia reciente del sector. La preocupante situación financiera de la mayoría de establos hace pensar que poco, aunque la desesperación causada precisamente por este hecho puede tener consecuencias imprevisibles. La intención inicial de los convocantes es la de convertirla en indefinida hasta que se atiendan sus reivindicaciones.
¿Qué harán los productores con la materia prima?
Lógicamente, una vez hayan cubierto la capacidad de almacenamiento de los tanques de frío de los que disponen en sus granjas, no les quedará más remedio que tirarla. Esta circunstancia, en el actual contexto de crisis, ha llevado a muchos ganaderos a plantearse el hecho de regalar el producto a quien lo demande. La normativa sanitaria impide la venta de leche sin pasteurizar por lo que los granjeros regalarán el producto a quien se presente en sus granjas.
¿Puede crear un problema ambiental el deshacerse de tanta leche?
Es más que probable. Solo hubo precedentes en la huelga de transportistas de hace un par de años y muchos productores, una vez repletas sus fosas de purín, optaron por esparcirlo por las fincas. De las consecuencias de un hipotético arrastre del producto hacía ríos u otras masas de agua, de momento, nada se sabe.
¿Podría llegar a producirse un desabastecimiento en los supermercados?
Resulta altamente improbable salvo que la huelga dure muchos días. La mayoría de las industrias lácteas disponen de cantidad suficiente de producto almacenado como para asumir una paralización de las entregas durante varias semanas.
¿Qué consecuencias tendrá en la industria transformadora?
La primera y más evidente, pasa por la paralización de la producción. La leche recogida en el día se trata y envasa durante las horas siguientes por lo que no disponer de producto obligará a paralizar la actividad en las plantas lácteas repartidas por la comunidad y en un buen número de queserías. De ser ciertos las declaraciones de buena parte de la industria donde niegan las importaciones masivas también debería tener repercusión a la hora de que estas cumpliesen sus compromisos de aprovisionamiento con la distribución.