España pactó poder usar parte del rescate bancario para comprar deuda

F. Fernández REDACCIÓN / LA VOZ, AGENCIAS

ECONOMÍA

El riesgo del país cabalga hasta los 600 puntos y el interés de los bonos a 10 años sube del 7 %

20 jul 2012 . Actualizado a las 15:04 h.

La nube gris ceniza que tiñe las finanzas públicas españolas desde hace meses se está tornando negra azulada. Cada día parece imposible que la situación pueda ir a peor, pero si el pulso del país se mide por los intereses que paga el Estado por obtener préstamos a diez años en comparación con los bonos alemanes, es decir, por la prima de riesgo del país, la conclusión es que siempre se puede ir a peor. Y está ocurriendo. La desconfianza de los inversores en España empujó ayer a esa variable a un nuevo máximo histórico (579), pero en varios momentos de la jornada llegó a superar los 580 puntos. Además, el interés de los bonos a diez años sobrepasó el que parecía el techo infranqueable del 7 %. La Bolsa, en cambio, subió un tímido 0,63 %.

El desencadenante de estos nubarrones fue la subasta de bonos del Tesoro a dos, cinco y siete años, que se colocaron a intereses del 5,2 %, 6,459 % y 6,7 %, respectivamente, más altos que en la anterior venta. El ministro de Economía, Luis de Guindos, restó trascendencia a esos malos resultados. En su opinión, «lo que verdaderamente importa» es que «se ha cubierto la demanda». El Tesoro captó en total 2.981 millones.

Expertos consultados explican que la consecuencia más inmediata de que la deuda española siga descontrolada puede ser que el Gobierno decida suspender las subastas de bonos a largo plazo, simplemente porque no podría afrontar el pago de semejantes intereses.