El modelo alemán implica mayor grado de transparencia en las cuentas de las compañías
26 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El coste laboral para las empresas españolas está por debajo de la media europea. Representa menos de la mitad de lo que se paga a los trabajadores del Reino Unido, Países Bajos y Alemania, según un reciente estudio de Adecco e IESE. El problema de España, subraya el grupo de consultoría, no serían tanto los costes laborales como una productividad estancada durante una década, incrementada con la situación de crisis por la masiva destrucción de empleo.
En el grueso de los países de la UE, a excepción en parte de Alemania, las nóminas se construyen con referencia al IPC. Ciertamente, el caso alemán, exportador de la idea de ligar salarios y productividad, representa un punto de inflexión, porque los trabajadores participan en los consejos de administración de las grandes empresas.
En España, los expertos se decantan más por adaptar los convenios a la realidad de cada corporación. Creen que ligar los sueldos a índices de productividad sectoriales o del conjunto de la economía supondría grandes desigualdades entre empleados, y acabaría por lastrar la competitividad.
El modelo alemán se presenta como un manual de buenas prácticas, que exigiría modificaciones en la, muchas veces, opaca estructura empresarial española.