a afiliación a la Seguridad Social es el indicador adelantado que mejor recoge la evolución del empleo y por tanto es el más utilizado para anticiparse a los datos de la EPA. Y lo sucedido en el primer trimestre del año arroja una negra sombra sobre los datos que el INE hará públicos el viernes 29.
La media de cotizantes en Galicia cayó entre enero y marzo en 16.930 personas, el 1,7% de la cifra total con la que se cerró 2010. Por lo tanto ya se puede afirmar, sin temor a equivocarse, que la EPA del primer trimestre va a dar un resultado malo para la ocupación y por lo tanto también malo para el desempleo.
Cuánto de malo es más difícil decirlo. Pero es posible que el número de ocupados caiga en Galicia en el entorno de las 15.000 personas y que el paro se incremente en una cifra similar Trasladado al conjunto de España, supondría otro grave incremento, aunque con gran probabilidad de que aún no se llegue a la barrera dramática de los cinco millones de parados.
Es posible que a partir de este trimestre mejore algo el empleo y se reduzca ligeramente el paro con el empujón de la Semana Santa y el verano en el turismo y la construcción. Pero estos impulsos estacionales son absolutamente insuficientes para enfrentar el principal problema económico y social del país, y que se convierte en tragedia para millones de personas. Si no queremos que la EPA del último trimestre del año nos vuelva a asomar a ese vértigo de cinco millones de desempleados, hay que colocar ya la lucha contra el paro como el principal objetivo de la sociedad.