Los inversores que han confiado su dinero a Nueva Rumasa en los dos últimos años -la empresa habla de unos 5.000- tienen situaciones muy distintas, como diferentes son sus posibilidades de recuperación de los fondos. Hay compradores de pagarés, ahorradores que aceptaron el canje por acciones y los que adquirieron directamente títulos en las ampliaciones de capital de las empresas. Según figura en la página web de Nueva Rumasa, hasta ahora se han pagado «rigurosamente» todos los intereses prometidos -de hasta un 12% anual- desde febrero del 2009, cuando lanzó su primera emisión de pagarés. Desde entonces, algunas fuentes estiman que habría captado unos 140 millones de euros.
En un proceso concursal como el que han iniciado una decena de empresas de Nueva Rumasa, los tenedores de pagarés se consideran acreedores ordinarios. Antes cobran los privilegiados (Hacienda, Seguridad Social, Fondo de Garantía Salarial, hipotecas constituidas, arrendamientos financieros...) y los poseedores de deuda a los que se ha reconocido esta preferencia. El reembolso de los propietarios de deuda subordinada se produce a continuación.
Los poseedores de acciones o títulos equivalentes quedan los últimos, por detrás de cualquier otro acreedor.
Documentación
Los expertos aconsejan a los ahorradores que invirtieron en Nueva Rumasa y sus empresas examinar los contratos y toda la documentación que obre en su poder. Es muy importante determinar las empresas emisoras concretas y si se trata de pagarés, de títulos de deuda subordinada, o de acciones y asimilados. En las empresas acogidas al preconcurso, las diferentes características de estos títulos determinan el orden en que se llegaría a recuperar el dinero.
En el caso de los pagarés, tendrán prioridad para cobrar las cantidades invertidas aquellos que hubieran acudido a una emisión que contara con una garantía real que asegure la devolución del dinero. Los inversores en pagarés no garantizados tendrán el carácter de acreedores ordinarios.
Los últimos en cobrar serán aquellos inversores que hayan suscrito ampliaciones de capital, ya que se están convirtiendo en accionistas de la compañía en cuestión.