Caixa Catalunya, al frente de la mayor fusión en España, cerró el 2009 con ratios peores que los de las cajas gallegas
ECONOMÍA
La quinta caja del sistema español, Caixa Catalunya, cerró el 2009 con unas ratios peores que los de las dos entidades gallegas en solvencia, morosidad, capitalización y eficiencia, aunque limó algunos de esos aspectos durante los últimos doce meses. La entidad presidida por ex vicepresidente socialista Narcís Serra se encuentra al frente de la gran fusión de cajas de Cataluña, junto a las firmas de Tarragona y Manresa. Es la mayor operación de las que están en marcha en España. Para llevar a cabo el proceso pedirán 1.315 millones de euros al FROB (200 más de los que precisaría la alianza gallega), con un recorte de 1.300 empleos para crear la cuarta gran caja española. La operación se cerrará este semestre.
La entidad presentó ayer unos resultados anuales con una caída del beneficio del 59%, para acabar ganando 79,2 millones de euros. De ese montante, solo medio millón corresponde al último trimestre del 2009.
Junto a toda la cuenta, la firma con sede en Barcelona dio a conocer ayer sus ratios de solvencia y de capitalización. Los segundos son especialmente significativos por estar entre los más bajos de todo el sector. El Banco de España exige un nivel de core capital del 4%, y la firma ha publicado un 5,4%. Es medio punto menos que Caixanova y casi dos menos que Caixa Galicia. Igualmente, su nivel de Tier 1 (nivel básico de solvencia) está por debajo del 6,5%, cuando en los mercados se ha comenzado a pedir, oficiosamente, más de un 8%. Las dos gallegas están ligeramente por encima de ese último guarismo.
La entidad financiera ha ido recortando ligeramente sus gastos de personal y generales (en total, un 4,9% menos ha desembolsado por estos conceptos), pero la eficiencia no ha mejorado en la misma proporción; apenas un punto. La ratio de eficiencia, que es mejor cuanto más bajo, ha quedado en un 49,6%, es decir, que para obtener 100 euros de beneficio la caja ha de gastar 49,6. Caixanova ha declarado un 40,8%, y Caixa Galicia, un 49,4%.
Finalmente, la entidad catalana mantiene un nivel de morosidad también superior a la media del sector y de las dos entidades gallegas (que tienen una mora algo por debajo de la media), aunque su concesión de créditos no cayó tanto como la catalana (un 4,6% menos en un año).