Desde 1990, el mapa de cajas de ahorros se ha reducido de 64 a 45, y siempre la mayor se ha quedado con la sede. La reestructuración actual puede imponer otras salidas
23 ago 2009 . Actualizado a las 13:34 h.Hay cuestiones peliagudas de obligada respuesta cada vez que se afronta una fusión entre entidades de ahorro. ¿Cuántas oficinas cerrarán? ¿Habrá despidos? ¿Cómo se llamará la nueva entidad? ¿Quién la dirigirá? ¿Dónde estará la sede? Esta última cuestión se ha resuelto de forma directa, de un plumazo, en los últimos 18 años en España: siempre se queda la sede la firma mayor. En ese período se han llevado a cabo doce procesos de unión entre cajas que han motivado que el mapa pasara de las 64 entidades existentes a inicios de 1991 a las 45 que trabajan hoy y cuyo número bajará de forma sustancial en los próximos cinco años hasta quedar en apenas 15 o 20.
De hecho, seis de las quince mayores cajas tienen hoy su sede en la ciudad de origen de la que tuteló el proceso por ser la mayor. Le sucedió a la actual Bancaja, cuyo centro de operaciones está en Valencia tras quedarse la firma de esa urbe con las entidades provinciales de Alicante y de Castellón. Algo similar se hizo con Caja Duero. Es resultado de la unión de las financieras de Salamanca y de Soria, pero los servicios se concentran en la primera, la mejor posicionada. En Caixanova sucedió algo similar para Vigo, como con la Caja de Ahorros del Mediterráneo (con base en Alicante), CCM (hoy en Cuenca, tras absorber las de Cuenca, Ciudad Real y Albacete) y la actual Unicaja.
Es precisamente en la sede de esta última firma, en Málaga, donde se espera que se concentre el germen de la nueva gran caja que se prepara en Andalucía. Previsiblemente llevará el nombre de Unicajasur, tras sumar la diminuta caja de Jaén y la de Córdoba (Caja Sur). «No hay nada decidido aún sobre las sedes», insisten desde la actual Unicaja. Sin embargo, la Junta andaluza da por hecho que será Málaga, donde se asienta la mayor, la ciudad elegida. Hay que tener en cuenta además que esta urbe siempre ha mirado con recelo a Sevilla, la capital, donde se encuentra su gran competidora dentro de la comunidad, Cajasol. Unicaja tiene, además, 1,7 veces más activos que Caja Sur, una proporción similar a la que hay entre Caixa Galicia y Caixanova.
Las alternativas
«Cualquier proceso de este tipo requiere una cierta generosidad por todas las partes», argumentan sectores financieros que ya han visto otros procesos de fusión. Eso es lo que se tendrá que hacer en Cataluña para la unión de las cajas de Manlleu, Sabadell y Terrassa, las tres en la provincia de Barcelona. «Se buscará una fórmula para repartir las sedes entre las tres, la industrial, la financiera...», dicen desde la mayor, la de Sabadell. Sin embargo, su caso es similar porque ninguna de las tres es un gigante, aunque la diferencia entre esta (12.000 millones en activos) y las otras dos (6.000 y 3.000) es notable.
En Castilla y León resulta aún prematuro saber dónde se asentará la resultante de unir Caja España, de León, con la salmantina Caja Duero, y con la posibilidad de que entre Caja Burgos, con la que hay conversaciones. Extraoficialmente se especula con que vaya a una ajena, a la capital de la comunidad, a Valladolid, algo que solo con sugerirlo levanta la ira en las ciudades afectadas.