El comité de empresa de la factoría de Leche Pascual en Outeiro de Rei, en la provincia de Lugo, quiere que el Gobierno y los partidos mantengan el rechazo al expediente de regulación de empleo (ERE) que se pretende aplicar en la planta de este concello de la Terra Chá. Ayer, en un día de reuniones con sendas delegaciones del PSOE, del BNG y del PP, Pedro Neira, que preside la representación de los trabajadores, sintetizó su demanda: «Que os partidos manteñan a súa actitude e que cumpran as promesas que nos fixeron», dijo.
En mayo, en un mitin de la campaña para las elecciones europeas celebrado en Lugo, María Teresa Fernández de la Vega cuestionó la existencia de razones que avalasen el ERE. El presidente del comité de la planta de Outeiro de Rei solicitó ayer que se mantenga ese criterio y que las afirmaciones de la vicepresidenta no se queden solo en una frase en pleno fragor de la campaña electoral.
Un día después de la ruptura de las negociaciones, Neira reiteró que es incomprensible la negativa de la empresa a la suspensión temporal propuesta por los trabajadores como alternativa a la extinción de contratos. La explicación, dijo, puede estar en los planes de cerrar la factoría para después venderla.
Iniciativas
Ayer, tanto el senador Luis Ángel Lago (PSOE), como el diputado Francisco Jorquera (BNG) subrayaron que el ERE es injustificado y que la plantilla de Outeiro de Rei recibe peor trato que otras del grupo. José Manuel Barreiro, presidente provincial del PP y senador, anunció que su grupo planteará iniciativas en Madrid para buscar soluciones.
La falta de acuerdo entre los responsables de la compañía y los representantes de los trabajadores, pese a que la firma asegura haber flexibilizado las condiciones iniciales del ERE, deja la decisión final en manos del Ministerio de Trabajo.