El vicepresidente segundo y ministro de Economía, Pedro Solbes, reconoció ayer que la situación de la economía española «no es buena», pero destacó que, si se compara con la de los demás países comunitarios, «no es la peor de Europa». Y subrayó que en el último trimestre del 2008, el último para el que hay datos disponibles, España tuvo uno «de los resultados menos negativos de la unión económica y monetaria». A la pregunta de cuándo comenzará la recuperación, Solbes respondió: «Sigo pensando que deberíamos tocar fondo en el segundo trimestre, tercer trimestre, cuarto trimestre... es muy difícil afinar, pero en este entorno». También advirtió de que, incluso cuando la recesión llegue a su fin, los datos interanuales de crecimiento seguirán siendo negativos por un tiempo. Reunión del Ecofin Solbes realizó estas declaraciones en Praga, donde participó en una reunión informal del Consejo de Ministros de Economía y Finanzas de la UE (Ecofin), en la que los asistentes no lograron ponerse de acuerdo sobre el nuevo modelo comunitario de supervisión financiera. El Reino Unido, firme defensor del liberalismo económico y que alberga en la City de Londres el mayor centro financiero de Europa, cuestionó la decisión de querer dotar al BCE de mayores competencias, entre otros motivos porque teme que la Hacienda británica pierda una fuente importante de ingresos. Francia y Alemania abogaron por una supervisión más estricta de las grandes instituciones financieras de la UE para evitar una futura crisis bancaria como la actual. España se opone frontalmente al establecimiento de un supervisor financiero único para toda la Unión, aunque sí está a favor de armonizar las normas reguladoras y de poner en marcha un nuevo órgano para vigilar la estabilidad del sistema financiero.