España no tiene previsto crear un banco tóxico donde poner en cuarentena los activos contaminados por productos basura para evitar que contagien a todo el sistema financiero. Esa es una de las ideas que barajan los Veintisiete para devolver a la normalidad a la banca europea y aislarla de las consecuencias negativas de sus propias prácticas de riesgo. Sin embargo, el vicepresidente segundo y ministro de Economía, Pedro Solbes, aseguró ayer en Bruselas que ese proyecto no entra en los planes del Gobierno. «No es un tema que sea prioritario en estos momentos para nosotros, ni mucho menos», dijo Solbes a la entrada de la reunión de ministros de Economía de la eurozona (Eurogrupo). El vicepresidente matizó que España no impedirá que la Unión Europea regule la creación de esos «bancos malos», pero subrayó que el Gobierno no utilizará el sistema porque lo considera injusto: «Estaríamos haciendo muy mal negocio dando ventaja a aquellos que no lo han hecho mejor», aseveró. El plan español de apoyo a la banca prevé la adquisición por parte del Estado de activos bancarios de calidad, pero no de productos basura. La idea de crear entidades públicas que absorban estos últimos se planteó por primera vez en Estados Unidos, y muchos Gobiernos europeos la han visto con interés. El Eurogrupo debatía la viabilidad de esa fórmula al cierre de esta edición, y estaba previsto que los ministros de Economía y Finanzas de toda la UE retomaran hoy la discusión. Sin embargo, según informan fuentes diplomáticas españolas, la Presidencia checa no preveía que se adoptara ninguna decisión en firme. Las mismas fuentes recuerdan que la adopción de una regulación europea para los bancos malos obliga, entre otras cosas, a definir antes «qué se entiende por productos tóxicos, ¿los vinculados a Lehman Brothers? ¿Los de Madoff? ¿Los de Islandia? La toxicidad cambia semana a semana», afirman. Cumbre de Londres Por otro lado, el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, aseguró ayer en Madrid que España ha sido invitada a la cumbre del G-20 el próximo mes de abril en Londres, a pesar de que, tal y como reconoció, aún no ha recibido confirmación escrita. Pese a que no forma parte del grupo, España pudo acudir a la reunión de diciembre en Washington porque Francia le cedió uno de los dos sitios que le correspondían, ya que también presidía la UE. El Gobierno no cuenta ahora con esa ventaja, pero Moratinos dio por hecho que Zapatero estará en esa cumbre. La Representación Permanente del Reino Unido ante la Unión Europea no confirmó anoche ese extremo.