El Commerzbank pagará 9.800 millones de euros (14.300 millones de dólares) para adquirir a su competidor Dresdner Bank y concretar así la fusión del segundo y el cuarto banco en importancia en Alemania, según confirmaron ayer las dos entidades financieras. La noticia venía así a poner fin a los continuos rumores de alianza que venían circulando en el mercado durante las últimas semanas.
La decisión fue rubricada ayer en sendas reuniones por los consejos de administración del Commerzbank y de la hasta ahora dueña del Dresdner Bank, la aseguradora alemana Allianz. La transacción se realizará en dos etapas y quedará concluida como muy tarde a finales del próximo año. En la operación, el segundo mayor banco de Alemania cederá a Allianz su sociedad de inversiones Cominvest, valorada en unos 700 millones de euros.
Fragmentación
Se trata de la mayor operación protagonizada por la banca alemana desde el 2001, precisamente cuando Allianz se hizo con el control de Dresdner, y originará la segunda mayor entidad germana, solo superada por el Deutsche Bank. Además, la transacción supone un importante paso en la concentración del fragmentado sistema bancario germano.
La unión de las dos entidades supone la creación del segundo instituto de crédito alemán por volumen de activos, con un total de 1,1 billones de euros. En el caso del Deutsche Bank, este capítulo alcanza los dos billones de euros.
Ambas partes han acordado una provisión para riesgos por valor de 1.250 millones de euros (1.837 millones de dólares) para hacer frente a futuros lastres contables del Dresdner Bank por la crisis financiera. De esta cantidad, Allianz aportará un total de 975 millones de euros.
Recorte de plantilla
La operación supondrá un duro golpe para la plantilla de la cuarta mayor entidad financiera de Alemania. Y es que el Commerzbank anunció ayer, tan solo unas horas después de hacer público el acuerdo de fusión, que suprimirá 9.000 empleos. «Se recortarán 9.000 empleos de un modo socialmente responsable» como parte del acuerdo de compra, subrayó. Se espera que la división de banca de negocios de Dresdner, que atraviesa problemas, sea una de las más afectadas por la supresión de empleos.
Actualmente, la plantilla de los dos bancos está integrada por unas 63.000 personas.