La aerolínea resultante tendrá su sede en Barcelona y contará con 2.000 empleados y 112 rutas en Europa
08 jul 2008 . Actualizado a las 03:10 h.Vueling y Clickair se fusionan. Las dos compañías informaron ayer a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de su intención de cerrar una alianza «entre iguales» en la que Iberia, Inversiones Hemisferio (brazo inversor de la familia Lara, dueña de Planeta) y Nefinsa (propiedad de la familia Serratosa y que controla un 20% de Clickair) sean los accionistas de referencia. Los dos primeros permanecerán en la nueva aerolínea -que mantendrá el nombre de Vueling- durante al menos dos años. La nueva Vueling cotizará en Bolsa y tendrá su sede en Barcelona.
La operación debe superar varios trámites. El primero, el visto bueno de las juntas de accionistas de ambas firmas. Además, la propia CNMV ha de aprobar el pacto. El escollo que a priori se presenta más complicado es el de la Comisión Nacional de Competencia (CNC), que debe analizar si la nueva aerolínea vulnera el libre mercado o cuenta con una posición de dominio. Para evitar problemas, está previsto que Iberia y Planeta cuenten en la futura compañía con participaciones muy inferiores a las que hoy les permiten controlar Clickair y Vueling, respectivamente. De hecho, el preacuerdo comunicado al regulador señala que «la operación está sujeta a que ninguna de las partes se vea obligada a la formulación de una opa, solicitándose en su caso la exención prevista en la normativa vigente».
Fuentes de la aerolínea de bandera confían en que la CNMV no ponga problemas. Además, hay precedentes recientes de permisos similares. Otra de las condiciones para sacar adelante la fusión es la elaboración de sendas auditorías. Iberia tendrá la condición de socio industrial, y la ecuación de canje prevista será la que resulte de asignar el mismo valor a ambas firmas.
Aunque la operación estaba en el aire desde hace tiempo, fue el pasado mes de abril cuando las dos aerolíneas apretaron el acelerador de las negociaciones. Una velocidad debida, casi en exclusiva, al ascenso del precio del petróleo y a la insostenible competencia que rige el mercado aéreo. La presión de los competidores obliga a rebajar el ingreso por pasajero, mientras el crudo se come gran parte de los costes de las empresas. Y, como ha señalado en numerosas ocasiones el presidente de Iberia, Fernando Conte, no tiene ningún sentido mantener compañías en pérdidas en un mercado sobredimensionado. Vueling (que perdió 63 millones en el 2007) y Clickair han hecho así de la necesidad virtud para afrontar el futuro con una más que aceptable garantía de éxito.
Juntos, más fuertes
El matrimonio les permitirá una mayor capacidad de negociación con sus proveedores, una base más sólida a la hora de acudir a los mercados para comprar queroseno y posibilidades comerciales y de estrategia inmensamente mayores que las que hoy tienen por separado. Una de las mayores incógnitas es la que se refiere al apartado laboral. No son pocas las voces del sector que han anticipado recortes de plantilla. Las mismas fuentes aseguran que la base que hoy tiene Vueling en el aeropuerto Charles de Gaulle de París «está en el aire». Con datos de ayer, la suma de Clickair y Vueling representa una flota de 45 aviones, con 2.020 empleados y 112 rutas operadas fundamentalmente en España y Europa.